Análisis Exclusivo suscriptores En cinco de los siete niveles formativos que mide el observatorio la vinculación laboral de esta población ha empeorado o no presenta cambios.New graduates are stressed because of lack of work due to technology to replace their work. Foto: iStockSUBDIRECTOR VIDA29.07.2026 16:39 Actualizado: 29.07.2026 16:39
Los datos parecen indicar que para los recién graduados en Colombia es cada vez más difícil conseguir trabajo. Y es que la vinculación laboral de esta población no se ha recuperado del todo desde la pandemia, y en algunos niveles de formación incluso sigue cayendo. Así lo revelan los datos del Observatorio Laboral para la Educación (OLE), el sistema de información del Ministerio de Educación que hace seguimiento a la trayectoria laboral de quienes terminan sus estudios. LEA TAMBIÉN El indicador que mide el OLE es la tasa de vinculación laboral de recién graduados, es decir, el porcentaje de personas que, dentro del primer año después de obtener su título, ya están cotizando al sistema de seguridad social como empleados o contratistas. Se trata, en otras palabras, de qué tan rápido logra insertarse al mercado laboral formal quien acaba de salir de las aulas.Y es que precisamente por esa definición —menos de un año de graduado— los datos más recientes y consolidados que publica el OLE corresponden a 2023, ya que el observatorio necesita esperar a que se cumpla ese primer año de cada cohorte de graduados y luego cruzar la información con las bases de cotización, antes de publicar cifras definitivas. Por eso, aunque ya transcurrió más de un año desde entonces, 2023 sigue siendo el dato oficial más actualizado disponible.La formación técnica profesional, la más golpeadaEntre los siete niveles de formación que mide el OLE, la formación técnica profesional es la que muestra el deterioro más marcado. En 2019, el 58,9 por ciento de sus recién graduados estaba vinculado laboralmente en su primer año. Esa cifra cayó a 51,3 por ciento en 2020, con el golpe de la pandemia, y aunque se recuperó parcialmente hasta 59,4 por ciento en 2022, volvió a bajar a 55,3 por ciento en 2023.En otras palabras, en esos últimos cinco años los indicadores de vinculación laboral de los técnicos profesionales recien graduados empeoró, y hoy casi que solo cinco de cada 10 graduados consiguen trabajo en el primer año.De esta manera, la brecha entre 2019 y 2023 es de casi cuatro puntos porcentuales, la caída más pronunciada de todos los niveles educativos analizados. Y si se compara con años anteriores a la pandemia, como 2011, cuando la tasa llegó a 67,1 por ciento, la diferencia es aún mayor: más de diez puntos porcentuales en poco más de una década.Los recién graduados tendrán problemas para recibir un salario suficiente. Foto:iStockLa educación universitaria cae ligreramenteEn el caso de los profesionales universitarios, la tasa de vinculación pasó de 75,9 por ciento en 2019 a 68,9 por ciento en 2020, para luego recuperarse de forma gradual hasta 76,5 por ciento en 2022. Pero para el año 2023 este indicador volvió a caer al 75,5 por ciento. Así las cosas, el nivel universitario logró volver prácticamente al punto en el que estaba antes de la pandemia a pesar de haber superado ya esa barrera. Y a esto se suma que contínúa lejos de su pico histórico de 81,4 por ciento que había registrado en 2015.En otras palabras, conseguir empleo para los recien graduados profesionales en lugar de ser mássencillom es cada vez más difícil.Por su parte, la formación tecnológica es el único nivel que muestra una mejora clara frente a 2019: pasó de 68,4 por ciento ese año a 61 por ciento en 2020 (se nota el golpe de la pandemia al igual que en los demás niveles de formación), y terminó en 70,8 por ciento en 2023, es decir, más de dos puntos por encima de su nivel prepandemia. LEA TAMBIÉN Los posgrados, con caídas más discretas pero persistentesEn los posgrados, el panorama es más matizado. Las especializaciones pasaron de 90,5 por ciento en 2019 a 87 por ciento en 2020 y cerraron 2023 en 90,2 por ciento, prácticamente en el mismo nivel de cuatro años atrás. Las especializaciones médico quirúrgicas, por su parte, son el único nivel de posgrado que mejora: de 94,9 por ciento en 2019 a 95,7 por ciento en 2023.No ocurre lo mismo con las maestrías y los doctorados. En 2019, el 94,9 por ciento de los magísteres recién graduados estaba vinculado laboralmente; en 2023 esa cifra bajó a 93,9 por ciento. La caída es más visible en el doctorado, el nivel de formación más alto que mide el OLE: pasó de 94,1 por ciento en 2019 a 91,3 por ciento en 2023, una reducción de casi tres puntos porcentuales y la tasa más baja registrada para ese nivel desde que el observatorio tiene datos comparables.Universidades públicas y privadas, una brecha que se mantieneEl OLE también desagrega la vinculación laboral de recién graduados según el sector de la institución de educación superior de la que egresaron, es decir, si se trata de una institución oficial (pública) o privada. Y esa mirada muestra una brecha que se ha mantenido durante los últimos quince años.En 2019, el 71,9 por ciento de los recién graduados de instituciones oficiales estaba vinculado laboralmente en su primer año, frente a 80,9 por ciento en el caso de las instituciones privadas, una diferencia de nueve puntos porcentuales. Ambos sectores cayeron en 2020, a 64,3 por ciento y 75,7 por ciento respectivamente, y se recuperaron de manera similar en los años siguientes.Así las cosas, en 2023 la tasa de vinculación de los graduados de instituciones oficiales llegó a 72,8 por ciento, un nivel prácticamente idéntico al de 2019, mientras que en las privadas fue de 81 por ciento, también muy cerca de su cifra prepandemia. En total, la brecha entre ambos sectores se cerró levemente, de nueve puntos en 2019 a 8,2 puntos en 2023, pero sigue siendo una constante: en ningún año del periodo analizado los recién graduados de instituciones oficiales superaron la tasa de vinculación de quienes salieron de instituciones privadas.En otras palabras, es más fácil para un egresado de una universidad privada conseguir empleo que para uno de universidad pública.Un mercado laboral que aún no termina de acomodarseEn total, cinco de los siete niveles de formación que sigue el OLE —formación técnica profesional, universitario, especialización, maestría y doctorado— todavía registran en 2023 tasas de vinculación laboral inferiores o iguales a las de 2019, antes de la pandemia. Solo la formación tecnológica y las especializaciones médico quirúrgicas muestran una mejora neta en ese periodo.El patrón sugiere que, más de tres años después del choque que representó la pandemia para el mercado laboral colombiano, la reincorporación de los recién graduados no ha sido uniforme: mientras algunos programas lograron recuperar e incluso superar su nivel previo, otros —particularmente la formación técnica y el doctorado— parecen enfrentar una dificultad más estructural para insertar a sus egresados en el primer año después de graduarse.REDACCIÓN EDUCACIÓN Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







