Tras m�s de cinco d�cadas entre los muros del santuario mariano de Torreciudad, la imagen rom�nica de Nuestra Se�ora de los �ngeles, tallada en madera de �lamo en el siglo XI, volvi� este s�bado al lugar en el que fue venerada durante m�s de mil a�os. Lo hizo de forma temporal, con motivo de la celebraci�n de la 47� Romer�a de V�rgenes de Ribagorza y Sobrarbe. Un acto hist�rico, pero insuficiente para el obispo de Barbastro-Monz�n, �ngel Javier P�rez Pueyo, quien lleva un lustro peleando por que la virgen negra no vuelva a Torreciudad y se quede en �su casa milenaria�.�No estamos ante un traslado m�s ni ante una simple jornada de celebraci�n. Hay algo mucho m�s hondo. Un pueblo vuelve a encontrarse con una parte de su propia historia, y una Madre vuelve al lugar donde sus hijos aprendieron durante siglos a llamarla Madre. [...] Desde esa memoria nace tambi�n la petici�n que esta Iglesia particular ha sostenido con paciencia y firmeza: que Nuestra Se�ora de los �ngeles de Torreciudad permanezca en su ermita-santuario. No pedimos privilegios�, expresaba el monse�or en un comunicado emitido con motivo del evento.El origen de la actual reclamaci�n de P�rez Pueyo se sit�a en 1956. San Jos� Mar�a Escriv�, fundador del Opus Dei, decidi� que no morir�a sin antes construir una iglesia dedicada a la Virgen. Su madre lo llev� ante esa Virgen cuando �l solo ten�a dos a�os, para obtener una cura a la enfermedad por la que los m�dicos ya lo daban por desahuciado. Quer�a darle las gracias por haberle permitido sobrevivir.Enfocado en su prop�sito, Escriv� viaj� de Roma hasta Barbastro para visitar el templo que recordaba desde su infancia. Lo que encontr� fue un edificio en ruinas y una di�cesis incapaz de afrontar el coste de su reparaci�n. Ante este escenario, comenz� a negociar con quien encarnaba el cargo de obispo en aquel momento, Segundo Garc�a de la Sierra, para hacerse con los derechos de Torreciudad. As�, en 1962, llegaron a un acuerdo por 300.000 pesetas de la �poca, a las que sumar�a el pago de un canon anual de otras 3.200, unos 19 euros al cambio.Ser�a una sociedad an�nima (Inmobiliaria General Castellana, S. A., hoy Desarrollo Social, S. A.), quien asumir�a el dominio �til del inmueble con la firma de un contrato enfit�utico. Es decir, el acuerdo dejaba en manos del Opus Dei el control de la iglesia que estaba por construir de forma pr�cticamente permanente. All� se ubicar�a la talla de la virgen, con la posibilidad de que regresara a su templo antiguo para eventos puntuales como el de este s�bado.Retablo del santuario de TorreciudadCr�nicaEl santuario, obra del arquitecto C�sar Ortiz-Echag�e, qued� finalizado en 1975. Una monumental construcci�n a ladrillo visto ubicada sobre un acantilado que se asoma directamente al embalse de El Grado y que alberga en su interior un impresionante retablo en el que se sit�a la imagen de Nuestra Se�ora de los �ngeles. Cinco d�cadas de vigencia en las que el templo ha ido acrecentando su popularidad hasta recibir 200.000 peregrinos cada a�o y convertirse en el tercer destino tur�stico m�s visitado de Arag�n.El �xito de Torreciudad escama al obispo �ngel Javier P�rez Pueyo, quien lleva a�os enrocado en una negociaci�n para lograr actualizar el acuerdo de 1962 con el Opus Dei. Hace un a�o ambas partes llegaron a un principio de acuerdo por el que, seg�n publicaba ABC, se elevar�a la cuant�a del canon que la di�cesis recibe por la cesi�n de la ermita y sus dependencias, permit�a al obispo elegir al rector de entre una terna de sacerdotes presentada por la Prelatura e incluso dejaba abierta la posibilidad de sustituir a largo plazo el r�gimen de cesi�n de la ermita y la imagen.Este acuerdo fue alcanzado gracias a la mediaci�n de el Vaticano, que, en octubre de 2024, por orden del fallecido papa Francisco, envi� un comisariado pontificio plenipotenciario para la gesti�n de Torreciudad. Sin embargo, las condiciones recogidas en el mismo no terminaron de convencer al obispo.�Vuestro pastor nunca firmar�a ese improbable expolio a vuestra dignidad. Prefiero dejar un ejemplo de fidelidad a nuestra historia y nuestra memoria que traicionar aquello que uno tiene el deber de custodiar. Por ello, hemos renunciado a cualquier compensaci�n econ�mica. No reclamamos el gobierno del nuevo templo, ni sus bienes, ni sus cuentas, ni las entidades o empresas vinculadas a su gesti�n�, explicaba en el comunicado publicado hace unos d�as.�ngel P�rez Pueyo tiene como �nico objetivo la recuperaci�n de la talla y apoya su resistencia en una serie de cartas que, seg�n afirma, Bergoglio le envi� para demostrarle que estaba de su lado en este conflicto.El primer contacto entre monse�or y pont�fice se produjo en 2021, en la visita ad limina (viaje a Roma que los obispos deben realizar cada cinco a�os). All�, expresa P�rez Pueyo en el comunicado, �acogi� nuestra preocupaci�n por la piedad popular y por el arraigo eclesial de Torreciudad�. Poco menos de dos a�os despu�s, en junio de 2023, el prelado de Barbastro-Monz�n decidi� destituir al rector del templo y situar en el cargo a un sacerdote de su confianza, en el primer enfrentamiento p�blico entre las partes. ��No ced�s!�, le escribi� Francisco para posicionarse, abiertamente, del lado de la di�cesis.Otro a�o m�s tarde, el 18 de septiembre de 2024, P�rez Pueyo cuenta que volvi� a coincidir con Francisco en la plaza de San Pedro de el Vaticano y all�, preocupado, le pregunt�: ��ngel, �bajaron ya la Virgen?�. La respuesta negativa del obispo no agrad� al Pont�fice, por lo que decidi� intervenir el santuario con el nombramiento de un comisario extraordinario, el arzobispo espa�ol Alejandro Arellano, decano del Tribunal de la Rota y ahora mediador entre las partes. �Al nombrar al Decano de la Rota hago visible mi discreta intervenci�n en las actividades del Opus Dei all��, escrib�a Francisco en una nueva carta.En esa misma misiva, seg�n la informaci�n publicada por El Pa�s y confirmada por EL MUNDO a trav�s de fuentes eclesi�sticas, el Papa ofrec�a al obispo un nuevo destino: Ciudad Real. Un movimiento con el que pretend�a demostrar que su implicaci�n en este asunto era �total� y buscaba alejar a P�rez Pueyo de �todas "las intrigas mafiosas" que est�n en curso�.�Esas palabras pesan sobre mi conciencia de obispo y pastor de este pueblo de Barbastro-Monz�n. Sobre todo, cuando lo que est� en juego toca la dignidad de un pueblo peque�o y humilde, que quiz� no tenga poder, pero tiene memoria; que quiz� no tenga influencia, pero tiene historia; y cuya dignidad no vale menos por ser peque�o�, expresa el prelado respecto a esta comunicaci�n.Al recibir la propuesta del traslado, este se tom� un tiempo de reflexi�n y pidi� una audiencia en la Santa Sede. P�rez Pueyo viaj� a Roma para explicarle detenidamente a Bergoglio los detalles de su guerra. Ah� fue cuando este, seg�n indican las mismas fuentes, �descubri� que estaba siendo enga�ado� y decidi� suspender el traslado a Castilla-La Mancha.Con todo, la simple ubicaci�n de la talla de Nuestra Se�ora de los �ngeles se ha convertido en un enfrentamiento al m�s alto nivel entre el Opus Dei y el Vaticano. Tras la muerte de Bergoglio y el nombramiento de Le�n XIV, la Santa Sede todav�a no ha hecho ning�n movimiento para resolver este asunto, por lo que la tensi�n se mantiene vigente.Muestra de ello es el comunicado emitido por el Opus Dei en respuesta a las afirmaciones del obispo sobre el asunto. En �l, la instituci�n jer�rquica detalla que �en la escritura p�blica del 24 de septiembre de 1962 se cedi� a perpetuidad el dominio �til (no la propiedad) de la antigua ermita y de la imagen�. En ese sentido, a�ade que �posteriormente, el acuerdo documentado el 8 de septiembre de 1966 estableci� que el Patronato construir�a y financiar�a el nuevo santuario con la condici�n expresa de que la imagen recibiera en �l culto y veneraci�n. El mismo acuerdo dispuso que la antigua ermita y el nuevo templo formasen "un �nico recinto convenientemente cercado"�.Los documentos referidos, seg�n el prelado, �no constan en los archivos ni del Cabildo ni de la di�cesis�, por lo que, hasta que no se demuestre lo contrario, afirma que el Opus Dei retiene la talla de manera ilegal. Adem�s, el obispo ha propuesto al Vaticano que designe el santuario como internacional y que sea la Santa Sede �quien audite y apruebe sus cuentas, as� como las de las sociedades y fundaciones en torno al complejo�.Por su parte, La Obra indica que la imagen �en ning�n momento fue apropiada clandestinamente� y, adem�s, mantienen su disposici�n a dialogar entre las partes para alcanzar un acuerdo y reafirman �su voluntad de colaborar con el comisario pontificio y de aceptar lo que disponga la Santa Sede�. Ambos bandos se remiten a los comunicados publicados y han rechazado responder a preguntas de este medio.Mientras Le�n XIV asienta su mando y define las que ser�n las l�neas de su relaci�n con el Opus Dei, P�rez Pueyo presiona citando el episodio b�blico del anciano Eleazar, quien renunci� a su vida para evitar quebrantar la ley de Dios, para insinuar que dejar� su cargo si el acuerdo sobre Torreciudad no se resuelve en los t�rminos que �l defiende.�Hay momentos en que un pastor debe preguntarse no qu� le resulta m�s c�modo, sino qu� ejemplo dejar� a su pueblo. Yo no puedo firmar, aprobar ni consentir una f�rmula que prive a este pueblo de Barbastro-Monz�n de su propia Madre, o que la convierta en alguien extra�o que haga algunas visitas a sus hijos desde casa ajena�, se�ala.Este es el contexto en el que Nuestra Se�ora de los �ngeles regres� este fin de semana a la ermita que la acogi� durante mil a�os. Ese santuario que acab� destruido y que fue remodelado por el santo que gracias a ella pudo vivir. Lo hizo en medio de una guerra abierta entre aquellos que m�s la veneran. Sus fieles pudieron verla procesionar desde all� hasta su actual hogar, el santuario de Torreciudad, de donde quiere sacarla un obispo de comarca que se repite a s� mismo de forma constante: �La verdad puede padecer, pero no perece�.