El largo conflicto en la Iglesia católica por el control del santuario aragonés de Torreciudad, construido e inaugurado por el Opus Dei en 1975 a 22 kilómetros de Barbastro, se acerca a su fin después de cinco años. La pelea es entre la Obra y el obispo de Barbastro-Monzón, Ángel Pérez Pueyo, que estaba respaldado por el papa Francisco, pero que ha perdido sus apoyos en el Vaticano tras la muerte del pontífice el pasado mes de abril y la llegada de León XIV. A partir de entonces, pese a la resistencia del obispo, el litigio se ha ido inclinando a favor de la organización ultraconservadora, según fuentes eclesiásticas, y la decisión final de la Santa Sede se espera en breve.
Jorge Mario Bergoglio, dentro de su proyecto de recortar el poder del Opus Dei, avaló las reivindicaciones del obispo oscense. Durante su mandato, el pontífice argentino retiró su condición de prelatura personal del Papa y la Obra dejó de ir por libre. Fue reducida a simple asociación de sacerdotes y quedó bajo la autoridad del Dicasterio para el Clero y, a nivel local, de cada obispo, como cualquier agrupación religiosa. El pontífice argentino también ordenó al Opus Dei en 2022 reescribir sus estatutos, pero el proceso se fue dilatando y Francisco se murió sin verlo. Por fin, la Obra los presentó en junio, y León XIV ahora deberá dar su visto bueno.






