Javier Martín | Segovia (EFE).- Contemplar algo que consideramos bello no es solo una experiencia agradable en sí misma, sino que también activa redes cerebrales relacionadas con el bienestar y puede contribuir a nuestra salud mental, según la neurocientífica Nazareth Castellanos.
En una entrevista con EFE, a pocos días de participar en el Hay Festival de Segovia con una conversación con Carmen Delibes titulada ‘El cerebro y la belleza’, Castellanos ha subrayado que rodearnos de belleza «favorece ese bienestar que tanto ansiamos».
La investigadora explica que un estudio en el que participó el hijo del escritor Camilo José Cela permitió analizar qué ocurre en el cerebro cuando una persona aprecia subjetivamente algo como bello: “Vimos que hay zonas en el cerebro que se procesan desde la parte más emocional”.
La belleza implica una valoración subjetiva por parte de quien contempla: “Yo juzgo esto, me gusta”, ha detallado. Esa percepción de que algo es bueno para uno mismo genera emociones como alegría, curiosidad, admiración o entusiasmo y activa redes cerebrales implicadas en el bienestar.
“Eso hace que se activen en el cerebro redes cerebrales que están involucradas en hacernos sentir bien. Y eso, poco a poco, sostenido en el tiempo, es también una forma de mantenernos mejor”, sostiene.







