Venimos de la tragedia de más de una década perdida en oportunidades, precariedad institucional, autoritarismo y corrupción. Pero no vine a hablar de aquello sino a ver cómo se repite hoy a través de la farsa que lidera el Presidente Javier Milei. “La historia ocurre dos veces: la primera vez como una tragedia y la segunda como una farsa”, frase que pertenece a Karl Marx y que me lleva a la definición anticipada en el título. Para muchos politólogos y filósofos la frase aplica cuando un gobierno actual repite los mismos errores o corrupciones del pasado que prometió dejar atrás, pero esta vez de una manera tan evidente que roza lo ridículo. Haré un punteo sobre los aspectos que me llevaron a esta convicción. Este tiempo derriba el discurso inicial sobre la herencia. 1. La estabilización macroeconómica: un logro, pero no un proyecto de país. El principal resultado que Milei puede exhibir: estabilizar variables macroeconómicas que estaban fuera de control: inflación, tipo de cambio y cuentas fiscales. Negarlo sería un error político porque la sociedad percibe ese cambio y la oposición no puede construir una alternativa eficaz sobre la negación de la realidad. Pero estabilizar las variables macroeconómicas no es lo mismo que estabilizar la economía. La economía también es crecimiento, inversión, empleo, salarios, consumo, crédito, producción y oportunidades.
Después de la tragedia, mil días de una farsa
A mil días de la llegada de Javier Milei a la Rosada, PERFIL ofrece las miradas de reconocidos políticos, periodistas, historiadores y analistas que recorren precisamente en mil palabras un gobierno que alteró el mapa político, puso en discusión viejas certezas y profundizó otras fracturas.










