Para entender los mil días de Javier Milei en el gobierno, creo que hay que comenzar antes de su llegada a la Casa Rosada. Milei no apareció de la nada ni fue elegido simplemente porque una mayoría de los argentinos adhiriera de manera consciente a cada uno de los aspectos de su programa. Su triunfo fue la expresión de un profundo agotamiento político y social. Después de los cuatro años de Alberto Fernández, atravesados por la inflación, la pérdida del poder adquisitivo y una creciente sensación de fracaso, el peronismo llegaba a las elecciones de 2023 profundamente desgastado. Pero tampoco el macrismo consiguió convertirse en una alternativa capaz de canalizar ese descontento, puesla experiencia de Mauricio Macri había dejado su propia crisis económica. Milei ocupó entonces un espacio que estaba vacante, el del rechazo radical a la política tradicional. Su promesa de ajuste no estaba escondida, sino que la motosierra era presentada como una virtud. Una parte del electorado eligió correr ese riesgo antes que continuar con lo que consideraba un modelo agotado. En ese sentido, Milei no fue tanto un voto a favor de una transformación, sino un voto de rechazo a los gobiernos anteriores. Esa condición resulta indispensable para comprender por qué una sociedad castigada por la crisis aceptó inicialmente un ajuste de una magnitud extraordinaria. El principal logro que Milei puede exhibir después de mil días es indiscutible: la reducción de la inflación. La Argentina pasó de una situación en la que la inflación anual superaba el 200% a un escenario de aumentos de precios mucho más moderados. La estabilidad monetaria constituye un beneficio concreto, pues permite recuperar cierta capacidad de previsión y evita que los salarios pierdan valor a una velocidad permanente.La economía, después de la fuerte recesión inicial, consiguió recuperarse, pero esa recuperación no alcanzó por igual a todos los sectores. Una cosa es que determinados indicadores macroeconómicos mejoren y otra que esa mejora se traduzca en bienestar para la mayoría.