Bielsa es un pequeño pueblo de Huesca situado a las puertas del valle de Pineta, una de las cuatro grandes puertas que forman el Parque Natural de Ordesa y Monte Perdido. Ubicado en pleno corazón de los Pirineos, este rincón aragonés actúa como frontera natural entre Francia y España, en un entorno donde el paisaje define cómo es la vida de sus habitantes.
Más allá de su impresionante entorno natural, Bielsa es internacionalmente conocido por su identidad tanto cultural como histórica. Por un lado, están sus Carnavales, considerados unos de los más antiguos de la cordillera. Durante su celebración, los personajes históricos salen a tomar las calles en un ritual que atrae a turistas de todo el mundo.
Por otro lado, la vida del pueblo se concentra en la Plaza Mayor, presidida por el Ayuntamiento, un antiguo edificio renacentista del siglo XVI que sobrevivió a los momentos más oscuros del municipio y que se ha convertido en un lugar histórico. En su interior alberga el Museo de Bielsa, un espacio que dedica una importante sección a la Bolsa de Bielsa. Este trágico episodio de la Guerra Civil española rememora la heroica resistencia de la 43ª División republicana y el posterior éxodo de la población civil, que tuvo que cruzar la frontera nevada hacia Francia para salvar la vida en la primavera de 1938.







