El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido cuenta con una extensa red de senderos que permite recorrer bosques, barrancos, praderas de alta montaña y grandes paredes calizas. Entre sus itinerarios destaca la Faja de las Flores, una cornisa natural que atraviesa la parte alta del valle de Ordesa, en la provincia de Huesca. El recorrido avanza de forma casi horizontal por una franja abierta en la roca, a más de 2.400 metros de altitud, y ofrece una perspectiva del entorno muy distinta a la que se obtiene desde las rutas que discurren junto al río.
La ubicación de esta terraza, con el fondo del valle situado a más de 1.000 metros en algunos puntos, convierte el trayecto en uno de los más expuestos del espacio protegido. La sensación de altura está presente durante gran parte del recorrido, aunque la dificultad no se limita únicamente a la propia faja. Para alcanzarla es necesario afrontar una subida larga, atravesar zonas de alta montaña y superar pasos equipados con clavijas metálicas en los extremos de la ruta.
El itinerario circular que parte de la Pradera de Ordesa tiene una longitud aproximada de entre 15 y 16 kilómetros y supera los 1.000 metros de desnivel positivo. Completarlo puede llevar entre ocho y diez horas, en función del ritmo, la variante elegida y las condiciones del terreno. Estas características hacen que no sea una excursión adecuada para principiantes, ya que requiere buena forma física, experiencia en montaña y seguridad al avanzar por zonas aéreas y tramos verticales.







