0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialHoy concluye para muchos la primera semana después de vacaciones. Un momento propicio para la reflexión sobre el trabajo a lo largo de la vida, pues lo que para unos es una maldición bíblica, para otros es un medio de realización personal y para la mayoría sea probablemente un poco de las dos cosas.En un reciente viaje marítimo el capitán del barco se presentó explicando que unos meses después de haberse jubilado había decidido reengancharse de nuevo y allí estaba. Comprobé que tenía una edad similar a la mía y le fui a saludar interesándome por su caso. Me explicó sin rodeos que su idea era estar más tiempo con la familia, pero no supo adaptarse y entró en depresión. Añoraba el mar y el ambiente marinero en el que se había movido toda su vida laboral. Estaba perfectamente saludable y la empresa familiar propietaria de los barcos le recibió de nuevo con los brazos abiertos. iStockUn artículo publicado en The Economist nos revela que en Corea del Sur cerca del 40% de los mayores de 65 años trabaja. En Japón, por encima del 25%, mientras que en la Unión Europea solo lo hace un 7%, muy por debajo de la media de la OCDE, que se sitúa por encima del 15%. Corea del Sur y Japón han apostado por modelos sociales poco intensivos en inmigración que compensan la reducción de la entrada de jóvenes en el mercado laboral con un alargamiento de la edad de jubilación.Europa, y muy particularmente España, ha apostado por compensar la bajada de natalidad con un fuerte incremento de la población inmigrante. Esto ha permitido a nuestro país tener una de las mayores tasas de crecimiento económico del continente, pero produce un reto nada menor en términos de integración, como bien resaltó el Cercle d’Economia en una nota del pasado mes de marzo. Se aborda allí con valentía un tema que parece tabú por el uso demagógico que se hace de él.Otro tema tabú es el de la edad de jubilación al que aquí me refiero. Bien lo sabe Macron, que la tenía como una de sus reformas estrella para dar sostenibilidad al generoso Estado de bienestar francés y tuvo que darle el freno. Pretendía retrasarla de los 62 a los 64 años, pero una oleada de protestas le obligó a retirar la propuesta. El populista Mélenchon propone ahora adelantarla a los 60. Un auténtico dislate, cuando resulta evidente que lo que hay que hacer es retrasarla para hacer sostenible la estructura de protección social europea que el resto del mundo envidia.Retrasar la edad de jubilación es imprescindible para hacer sostenible el Estado de bienestarDicho de otro modo, mantener la edad media de jubilación por debajo de los 65 años resulta inviable cuando la esperanza de vida ha subido de los 70, en los que se hallaba cuando se generalizó el sistema, a los 83 en los que se sitúa ahora de media.Un problema interconectado con los anteriores es la escasez de vivienda. La población tiende cada vez más a concentrarse en los grandes núcleos urbanos, lo que produce una fuerte presión alcista sobre su precio. En España este es, de manera sostenida durante los últimos tres años, el tema que más preocupa al electorado. Pero mantenemos un ritmo constructivo de menos de cien mil viviendas anuales, cuando la formación de familias es del orden de doscientas mil al año. Seguir incorporando población inmigrante sin aumentar el parque de viviendas al mismo ritmo nos lleva al sinhogarismo y al chabolismo que vuelven a aflorar en nuestras ciudades.Las personas entre 65 y 75 años suelen ser saludables, pues no solo ha incrementado la esperanza de vida, sino también la calidad. Y su activación no genera ninguna presión sobre el parque de viviendas. La mayoría son perfectamente aptas para seguir trabajando o para hacerlo tal vez a ritmos decrecientes. Muchos de los que siguen en activo en los países orientales lo hacen por motivos de satisfacción vital más que económicos. Pero es precisa una fuerte concienciación social. Si se extiende la idea de que seguir trabajando es virtuoso, no solo en términos de contribuir a la sostenibilidad de nuestro modelo de sociedad, sino también desde la perspectiva de plenitud vital, será más fluido este tránsito imprescindible.Warren Buffett lo tiene claro cuando le preguntan por su jubilación. Contesta que la tiene prevista “entre cinco y diez años después de muerto”. No hay que llegar al extremo del Oráculo de Omaha, pero en un sabio término medio está la virtud.
Trabajar después de los 65, por Miguel Trias
Hoy concluye para muchos la primera semana después de vacaciones. Un momento propicio para la reflexión sobre el trabajo a lo largo de la vida, pues lo que para unos es una maldición bíblica, para otros es un medio de realización personal y para la mayoría sea probablemente un...









