Noticia Exclusivo suscriptores En el tercer encuentro de Metro20, ciudadanos, expertos y autoridades recomendaron más pie de fuerza, apropiación del espacio público e iluminación.Metro de Bogotá Foto: Milton Díaz / EL TIEMPO03.09.2026 18:08 Actualizado: 04.09.2026 06:15

Aunque por muchos años los bogotanos sintieron desesperanza y frustración al hablar de la primera línea del metro, la sensación hoy en día es de entusiasmo y optimismo. Pero esas emociones positivas no dejan de lado preguntas que los ciudadanos se hacen frente a cómo convivirán con sus nuevos vecinos de concreto: las estaciones, el viaducto y los trenes. ¿Los entornos serán seguros? ¿Cómo se sentirá pasar en la noche? ¿Cómo les irá a los comercios que rodean el proyecto? LEA TAMBIÉN Esas preguntas fueron discutidas por ciudadanos, gremios empresariales, expertos y autoridades en el tercer encuentro de Metro 20, una iniciativa de Bogotá Cómo Vamos (BCV), la ONG Despacio y Casa Editorial EL TIEMPO que le pone la lupa a los desafíos y oportunidades que acompañarán la entrada en operación del proyecto más importante de la ciudad. El turno de este conversatorio fue para la seguridad y la convivencia ciudadana. David Monroy, director de Gestión del Conocimiento de la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB), dio apertura al diálogo con la presentación de la Encuesta de Corredores Estratégicos, una medición que realizó la entidad en 2024 para conocer qué opinan los comerciantes que conviven al lado de frentes de obra en proyectos como la línea 1 del metro, la avenida 68, la calle 13, entre otros. Metro de Bogotá. Foto:EL TIEMPO“Bogotá es una ciudad que va a permanecer en obra de forma constante y nos toca trabajar con eso. La inseguridad que se genera en torno a los espacios donde hay construcciones es un costo para los comerciantes y debemos pensar en cómo se asumen”, explicó Monroy. Según la encuesta, el 51,5 por ciento de los dueños de negocios aledaños afirmó que desde que empezaron las obras en su sector la inseguridad ha empeorado, frente a un 46,1 por ciento que dijo que ha mejorado. Metro de Bogotá en la avenida Caracas Foto:Milton Díaz / EL TIEMPO“No importa que haya cero delitos, pero si la zona está deteriorada y la gente tiene susto de andar por las calles por falta de iluminación o urbanismo, no van a llegar clientes, las ventas van a bajar y la gente va a cambiar sus trayectos”, agregó el directivo. Lo que más incidió en la percepción de inseguridad de los comerciantes fue la presencia de habitantes de calle (76,1 por ciento), seguida de la escasez o mal estado de los espacios para el tránsito peatonal (68,1 por ciento) y la señalización de senderos (63,6 por ciento). Además, en los corredores con obra activa, la preocupación por hurtos a personas y a comercios, vandalismo y falta de vigilancia en predios vacíos es sustancialmente mayor en comparación con las vías sin obra. Metro de Bogotá en la avenida Caracas Foto:Milton Díaz / EL TIEMPOPero de la percepción al hecho ‘hay mucho trecho’. Solo el 39,8 por ciento de los encuestados manifestó haber sido víctima de algún delito en los corredores donde se desarrolla la obra. Frente a este panorama, lo que más pidieron los comerciantes en dicha encuesta es mayor presencia de la Policía, solicitud a la que se suman los estudiantes que todos los días transitan por sectores como La Candelaria o Chapinero y que probablemente sean usuarios del futuro metro. “La institucionalidad tiene que hacer presencia en los entornos; eso significa más pie de fuerza. Las autoridades tienen que responderle a la ciudadanía cómo se logrará que el entorno de las estaciones tenga buena iluminación, andenes seguros y den ganas de permanecer allí”, dijo Andrés, un estudiante de la Universidad de los Andes. Metro de Bogotá en la avenida Caracas Foto:Milton Díaz / EL TIEMPOEn la misma vía, desde la comunidad pidieron un verdadero acompañamiento durante las obras y cuando se entreguen. “Bienvenido el metro, pero acompáñennos en el tema de la seguridad. En barrios como Las Cruces, San Bernardo y La Mariposa es donde se presentan más hechos delictivos por parte de bandas delincuenciales. Es necesario que se vea la planificación que tuvo el proyecto frente a la seguridad y el apoyo que le van a brindar a comerciantes y vecinos que estaremos junto a la primera línea”, señaló Pedro, un vecino del sector. Ervyn Norza, experto en seguridad, apuntó que cualquier obra de infraestructura implica “cambios en los modos de vida de la gente que vive al lado del proyecto y de quienes transitan”. Tercer encuentro de Metro20 Foto:DespacioPor esta razón, es clave que las autoridades planifiquen decisiones como la iluminación y “los elementos que se colocan en las obras: ¿se puede ver de un lado al otro? Esas decisiones son fundamentales para la percepción de seguridad”. Mario Berrío, enlace de la Secretaría de Seguridad para el proyecto metro, detalló que el consorcio Metro Línea 1 y la Empresa Metro de Bogotá (EMB) participan en los consejos de seguridad de la localidad de Santa Fe cada mes. “Esta obra abarca nueve localidades, cada una con sus realidades distintas, y desde las entidades estamos trabajando para resolver las necesidades de los vecinos y los problemas que ha traído la obra”, dijo el funcionario. LEA TAMBIÉN Una estudiante y miembro de una organización académica en Chapinero pidió que la seguridad también sea pensada con enfoque de género para el transporte público. “Me gustaría encontrar oficinas o puntos de atención para que las mujeres seamos escuchadas si sufrimos alguna situación de acoso o violencia”, aseguró la joven. Precisamente, el experto Norza sugirió que la obra de la primera línea del metro de Bogotá puede funcionar para mejorar las condiciones de seguridad, proteger del crimen y unir a la comunidad en objetivos como la prevención del acoso sexual callejero. Tercer encuentro de Metro20 Foto:DespacioDel lado de los comerciantes, Mabel Peraza, gerente de Relaciones Interinstitucionales de Fenalco, agregó que la clave será la apropiación del espacio público por encima de estrategias como el aumento de las capacidades policiales. “No estoy de acuerdo con que necesitemos cada vez más policías y Ejército. Necesitamos que el entorno se apropie de ese espacio público. El viaducto va a generar dinámicas distintas y es necesario que el comercio se haga cargo de las estaciones. Estamos listos para adoptar, cuidar y asumir el metro en zonas como San Victorino, Chapinero, Teusaquillo o Barrios Unidos”, agregó. Estas sugerencias de los diferentes sectores serán consignadas en un documento técnico que elaborará Despacio y Bogotá Cómo Vamos para entregarles a las autoridades como insumo para adoptar en el proyecto de la primera línea. NICOLÁS DÍAZ MALPICARedacción Bogotá Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.