Entrevista Exclusivo suscriptores En entrevista con EL TIEMPO, Esteban González Pons, también vicepresidente del Parlamento Europeo, destaca la transparencia del sistema electoral.De derecha a izquierda: José Antonio de Gabriel, jefe adjunto de la MOE UE; Esteban González Pons, jefe de la Misión; y Dóra Mecseky, analista política y de financiación de campañas. Foto: Laura Juliana Castellanos Guevara03.09.2026 14:49 Actualizado: 03.09.2026 17:50
“La democracia más hermosa crece en las circunstancias más difíciles”. Con esa frase cerró Esteban González Pons, vicepresidente del Parlamento Europeo y jefe de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE UE) en Colombia, su visita para presentar el informe final sobre las elecciones legislativas y presidenciales de 2026. LEA TAMBIÉN La misión desplegó 150 observadores durante seis meses, entre enero y julio, con la participación de 36 eurodiputados —el triple de los 12 que suelen componer este tipo de misiones—, lo que la convirtió en el mayor despliegue que la Unión Europea recuerda haber hecho. Colombia celebró este año elecciones legislativas y presidenciales. Foto:Mauricio Moreno. EL TIEMPOSu conclusión central: Colombia celebró unos comicios pacíficos, transparentes y bien gestionados, pese a la desinformación, la polarización extrema y la expansión de grupos armados ilegales en algunas regiones del país. Además, reconocen la labor de los jurados de votación y las fuerzas de seguridad durante las jornadas electorales.González Pons habló con EL TIEMPO al margen de la presentación del informe, que incluye 15 recomendaciones dirigidas al Congreso, la Registraduría Nacional del Estado Civil y el Consejo Nacional Electoral (CNE). Entre ellas destacan la actualización del censo electoral, la regulación de la propaganda política en redes sociales y la renovación del Código Electoral, ya que el actual antecede a la Constitución de 1991. ¿Cómo resume lo que fueron estas elecciones en un momento tan decisivo para la historia política de Colombia?Pese a todas las dificultades, que fueron muchas, el proceso electoral ha sido transparente y ha estado bien organizado. Ha cumplido con la legislación colombiana, con los estándares internacionales y con los acuerdos que Colombia tiene sobre la organización de elecciones. Son unas elecciones que pueden avalarse plenamente, y debemos celebrar que, en las circunstancias en que se produjeron, se hayan podido llevar a cabo de una manera tan bien ejecutada. LEA TAMBIÉN Observadores de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea en las presidenciales. Foto:@moeuecolombia26/X¿Qué le responde a quienes hablan de fraude o de manipulación en el proceso electoral colombiano?Fíjese, hay mucha narrativa de fraude, narrativa de manipulación. El sistema colombiano —y esto conviene decirlo, porque en eso se parece, por ejemplo, al de mi país, España— es manual. Los votos se cuentan manualmente. Las actas son transparentes y se publican, y las sumas son públicas, de manera que todo el mundo puede ver qué se vota, qué se cuenta, qué pone cada acta, y después hacer la suma. Me parece que a veces ciertas narrativas desmerecen el compromiso de las colombianas y los colombianos con su propia democracia.El informe incluye 15 recomendaciones, seis de ellas que ustedes califican de 'prioritarias'. ¿Cuál diría que es la más esencial?Le diría que la más importante de todas es actualizar el Código Electoral, porque la mayor parte de la legislación sobre la democracia colombiana es anterior a la Constitución. Además, creo que todas las fuerzas políticas están de acuerdo en ello.También me parece importante actualizar el censo más cerca de las elecciones, porque en estas elecciones 250.000 jóvenes que habían cumplido 18 años en los meses previos a la jornada electoral no pudieron votar, ya que el censo se cierra cuatro meses antes de esa fecha. Y todos los chicos y chicas que cumplen 18 años durante esos meses se quedan sin votar. 250.000 no son pocos.¿La democracia colombiana podría no estar preparada para alguna de las recomendaciones que proponen?No solo la democracia colombiana, sino todas las democracias tienen que adaptarse al desarrollo de la inteligencia artificial y a la era de las redes sociales, y vamos a ver cómo nos vamos adaptando todos. De momento, lo que sí puede hacer ya la democracia colombiana es garantizar transparencia en la financiación de campañas y transparencia en el gasto que hacen las distintas candidaturas en redes sociales, en inteligencia artificial y en plataformas online. LEA TAMBIÉN La UE reconoce el apoyo que las fuerzas de seguridad le dieron al proceso electoral. Foto:Juan Pablo Rueda Bustamante / EL TIEMPO¿Existe hoy alguna forma real de regular lo que se gasta en redes sociales e inteligencia artificial durante una campaña?Yo diría que no están reguladas en ninguna parte. Esa es la primera dificultad, y no es un problema exclusivamente colombiano: hay que regular las campañas electorales en las plataformas online y, sobre todo, en las redes sociales, igual que existen límites para las campañas fuera de la red. Hay un segundo problema, tampoco exclusivo de Colombia: las redes sociales tienen su residencia fuera del país, así que es difícil obligarlas a revelar quién paga la publicidad y cuánto se gasta en ella. Pero hay una tercera cosa que sí podemos recomendar, y esa sí es colombiana. Estamos al principio, tanto Colombia como todos los países: cada vez va a haber más inteligencia artificial y más redes sociales en las campañas, y cómo se va a organizar esto todavía no lo sé, pero sí podemos recomendar que Colombia, que es un país pionero en el uso de internet, tenga una legislación al respecto. Podemos exigir aquí, como lo exigimos en otros lugares, que las plataformas internacionales sean transparentes sobre las contrataciones que les hacen para publicidad política. Y lo que sí pedimos en este informe, porque creemos que hay una clarísima falta de transparencia, es que los partidos políticos declaren cuánto han gastado en acciones en internet, en redes sociales, en inteligencia artificial y en publicidad contratada con plataformas que no tienen residencia fiscal en Colombia.El próximo año Colombia tiene elecciones regionales. ¿Cómo ve el panorama?Muy interesante. El momento político colombiano es apasionante, pero en este momento, vestido de jefe de la Misión de Observación, no puedo decirlo, porque sería opinar políticamente y eso me está prohibido. Sí le digo que la política colombiana, que siempre es interesantísima, ahora está casi tan interesante como en los mejores momentos de su historia. LEA TAMBIÉN Colombia requiere de una regulación en las campañas electorales en redes sociales, según el informe. Foto:iStock¿Qué elementos cree que podrían trasladarse de la democracia colombiana a otros países de la región, como Venezuela, de cara a lo que podrían ser las primeras elecciones democráticas en ese país en mucho tiempo?Ojalá en otros países existiera el amor a la democracia que existe en este. Lo que sí puedo decirle es que la democracia forma parte del ADN colombiano, que Colombia no sería Colombia sin su democracia. Entonces, ¿cómo va a trasladarse el espíritu colombiano a otro país? Esta democracia es de Colombia y para Colombia, y yo creo que Colombia no puede ser sin su democracia. No pondría el foco en lo que puede exportarse; lo pondría en hasta qué punto la democracia forma parte del ADN colombiano, que en circunstancias casi imposibles se realiza.Laura Juliana Castellanos Guevara - Redacción Política - EL TIEMPO Descarga el documento Informe Final de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea en Colombia 2026 descargar Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







