El proyecto de Presupuesto 2027 que el gobierno de Keiko Fujimori acaba de presentar dice, con números, lo que el discurso oficial prefiere omitir o, en todo caso, deslizar disimuladamente.

Según el pedido enviado por el presidente del Consejo de Ministros Luis Galarreta, el sector Orden Público y Seguridad, que es donde vive la Policía Nacional, tendrá S/519 millones menos que este año.

En concreto, el programa específico de reducción de delitos cae de S/6,878 a S/6,494 millones. Mientras tanto, la inversión en Defensa saltaría de S/665 millones a S/2,548 millones, un incremento del 283% que se va a aviones de caza F-16 y a la modernización de la Base Naval del Callao. Ante ese anuncio, el experto en seguridad y exviceministro Ricardo Valdés sostiene que esa plata no sirve para nada en la lucha contra la criminalidad cotidiana.

Y lo que más preocupa es que este tipo de decisión no es nuevo. El asunto de fondo es que el presupuesto del sector Defensa viene creciendo de manera sostenida y sin rendición de cuentas desde la administración de la exjefa de Estado interna, Dina Boluarte. Ello sin que ninguna amenaza externa lo justifique. Como lo reportó esta casa editorial, Fuerza Popular avaló desde el Congreso ese despilfarro y ahora pretende profundizarlo desde el Ejecutivo.