El último grito que se oirá en Silicon Valley será el de algún renegado de la tecnología. Llevo lustros escuchándolos y mi último descubrimiento es la renegada Clara Shih. Después de 20 años construyendo software para distintas empresas, Shih dejó Meta hace menos de un año, al ver cómo la IA que estaba contribuyendo a desarrollar devoraba los empleos de los más jóvenes.

Montó una fundación para ayudar a la generación Z a navegar una transición tecnológica que va a ser dura para todos y cruel con ellos. Podremos despotricar todo lo que queramos contra EEUU, pero cuando se trata de altos directivos de empresas, hay que admitir que entre Clara Shih y Marcos de Quinto todavía hay diferencias.