Los mismos lazos que antes podían ser un espacio de dominación hoy son el último reducto frente al ultraliberalismo depredador
Los propagandistas de Silicon Valley, imbuidos por fáusticos delirios, inspirados muchos de ellos en la ciencia ficción tal y como nos lo cuenta Michel Nieva en su libro Ciencia ficción capitalista, nos hablan de posthumanismo y transhumanismo, del fin del envejecimiento y la muerte misma, de la conquista de otros planetas. Para ellos será esa
14/el-megacohete-starship-de-elon-musk-completa-un-nuevo-vuelo-para-probar-el-envio-masivo-de-satelites-al-espacio.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/ciencia/2025-10-14/el-megacohete-starship-de-elon-musk-completa-un-nuevo-vuelo-para-probar-el-envio-masivo-de-satelites-al-espacio.html" data-link-track-dtm="">vida eterna de viajes interestelares, ellos que no pagan impuestos y no creen en la solidaridad ni en los vínculos afectivos ni en cuidar a los demás. Será que vienen de la nada, que los parió un algoritmo y no una madre que antepuso las necesidades del hijo a las suyas propias. La fe ciega en su propia omnipotencia, en la ganancia sin fin y el cálculo como valor absoluto los convierte en una amenaza para los débiles, los frágiles, los simples y mortales seres humanos, tan defectuosos nosotros a ojos de estos nuevos superhombres que se creen hechos a sí mismos cuando su mayor talento es el de saber extraer de la mayoría su riqueza.






