Pedro Sánchez llegará este jueves al Congreso de los Diputados más solo que nunca. Ni la oposición, ni tampoco uno solo de sus aliados parlamentarios acompaña al presidente en su permanente discurso exculpatorio de Marruecos sobre la responsabilidad de la entrada de más de 70.000 personas en Ceuta el pasado 30 de julio. Un empeño al que, al menos hasta ahora, se ha aferrado el Gobierno y que se complicó aún más en las últimas 24 horas, tras la filtración de un informe policial que apunta a la participación directa de miembros de las Fuerzas de Seguridad marroquíes en el paso fronterizo masivo.
La publicación de ese informe, adelantado por El Español y al que tuvo acceso elDiario.es, sumió en el caos este miércoles al ministerio del Interior e hizo saltar todas las alarmas en Moncloa el día antes de la comparecencia de Sánchez. Fernando Grande-Marlaska decidió hacer pública una carta en la que demandaba explicaciones al director de la Policía Nacional, Francisco Pardo, que alegó que él tampoco tenía conocimiento de ese informe porque la jueza ordenó a los autores del texto no dar traslado a sus superiores. Y, tras informarse sobre el contenido del ese informe, volvió a negar que exista información sobre la implicación de Marruecos.










