El programa económico ya empieza a mostrar signos de estar en modo electoral. Pero antes de los comicios presidenciales del 2027, el Luis Caputo tiene que pensar en otra elección: la de Estados Unidos. Aún cuando el equipo económico está buscando dar señales de previsión a los mercados tras la experiencia de tensión financiera del 2025, también quiere revalidar que el salvataje del secretario del Tesoro, Scott Bessent, volverá a estar. Y en ese sentido, se asegura mostrar lealtad, por ejemplo, ante la incursión de China en Argentina.
La reunión entre Caputo y Bessent en el marco de la cumbre de ministros de finanzas y banqueros mundiales del G20 en Asheville fue más que protocolar. Además de los elogios del norteamericano al rumbo de la gestión de Javier Milei, el titular de la cartera económica local tiene una relación personal con la máxima autoridad económica del gobierno de Donald Trump. Ese vínculo es el que, aseguran en Wall Street, le abrió la puerta al swap por USD 20.000 millones que se usó para calmar el nerviosismo cambiario en octubre del 2025.
“Mientras esté Bessent va a seguir el compromiso de ayuda. Sin Bessent pero con Trump, va a ser 50%: va a depender de quien es secretario del Tesoro”, planteó una fuente de la Gran Manzana en el contexto de una previa de elecciones en el país norteamericano que, por ahora, parece guardar dudas respecto a un eventual triunfo oficialista. Además, la continuidad de la cabeza del Tesoro no está 100% asegurada. Así como cuando le dio el bailout a la Argentina, enfrenta presiones internas por la suba de tasas de los bonos largos en EE.UU. y tiene fricciones con Kevin Warsh, el titular de la Reserva Federal, que pese a lo pensado antes de su asunción, no da lugar a las intenciones del presidente republicano de hacer una fuerte baja del costo del dinero.







