El Ministerio de Economía activa esta semana el operativo blindaje financiero. Con el reloj corriendo hacia los compromisos de la segunda mitad del año, el ministro Luis Caputo inaugura la estructuración de un paraguas de divisas con un doble objetivo estratégico: cubrir la agenda de vencimientos externos y establecer un piso para la estabilidad cambiaria de cara al 2027. La premisa oficial es que el año electoral debe arrancar con turbulencias nulas y sin la presión sobre el dólar que hizo tambalear el programa económico en las últimas elecciones legislativas.
En menos de un mes, Caputo se enfrentará a los vencimientos por USD 4.400 millones con bonistas privados del próximo 9 de julio, que se buscará cancelar con los dólares que el Tesoro tiene en caja, según pudo saber PERFIL. Sin embargo, para despejar el horizonte de los próximos meses, la clave de la semana pasa por Washington. El martes 16 de junio, el directorio del Banco Mundial tratará la solicitud formal para aprobar avales por USD 2.000 millones. Apenas 24 horas después, el BID sellará un respaldo similar por USD 500 millones. En paralelo, el Ejecutivo negocia una garantía adicional con la CAF por entre USD 250 y 500 millones, cuyo tratamiento está agendado para el 22 de julio.






