El hígado puede conservar su capacidad de regenerarse tras dejar de beber, <b>pero el daño provocado por el alcohol podría bloquear ese mecanismo desde dentro de sus propias células</b>, según un estudio publicado en <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-025-63251-2" target="_blank" rel="" title="https://www.nature.com/articles/s41467-025-63251-2"><i>Nature Communications</i></a><i>.</i>Investigadores de las universidades de Illinois Urbana-Champaign y Duke, junto al Chan Zuckerberg Biohub Chicago, identificaron un estado celular intermedio en hígados afectados por <b>hepatitis y cirrosis alcohólicas</b>.Las células comienzan a abandonar su estado maduro para iniciar la reparación, pero quedan atrapadas antes de completar la transformación. “<b>No son ni células adultas funcionales ni células progenitoras proliferativas</b>”, explicaron los investigadores.El problema estaría relacionado con la inflamación.
Las señales liberadas por el tejido dañado reducen la actividad de ESRP2, una proteína esencial para procesar correctamente el ARN.El ARN funciona como intermediario entre el <b>ADN</b> y las proteínas.
Cuando su procesamiento falla, miles de genes pueden generar instrucciones defectuosas y proteínas que, aunque se producen en cantidades normales,<b> terminan en el lugar equivocado dentro de la célula</b>.“Al comparar las muestras, observamos que el <b>ARN </b>se estaba empalmando incorrectamente de forma generalizada en la enfermedad hepática relacionada con el alcohol, en miles de genes”, dijo Auinash Kalsotra, profesor de la Universidad de Illinois y codirector del estudio.El equipo observó este patrón en muestras de personas con enfermedad hepática asociada al alcohol.






