El IPC armonizado de la eurozona aceler� en cuatro d�cimas el mes pasado por el fuerte encarecimiento de la energ�a, que se dispar� un 14,3%, y escala a cotas in�ditas desde septiembre de 2023, elevando la presi�n sobre el BCE.Se han cumplido los augurios m�s pesimistas y la inflaci�n en la eurozona se catapult� en agosto hasta el 3,3% interanual, cuatro d�cimas m�s que en julio, seg�n el dato avanzado ayer por Eurostat. Esa cifra est� por encima de lo que preve�a el consenso del mercado (en torno al 3%) y es la tasa m�s alta desde septiembre de 2023, cuando, en plena desescalada del anterior shock inflacionario, el IPC armonizado se situ� en el 4,3%. Desde entonces, la tasa de inflaci�n solo hab�a tocado o rebasado la cota del 3% en contadas ocasiones y todas recientes: en abril y mayo de este a�o, y ahora en agosto.Estos datos ilustran la magnitud creciente de los estragos que la guerra en Oriente Pr�ximo y el prolongado bloqueo del estrecho de Ormuz est�n provocando en el bloque comunitario por su impacto en los precios energ�ticos, cuyo persistente encarecimiento se est� trasladando a la cesta de la compra cercenando el poder adquisitivo de las familias, obstaculizando la actividad econ�mica y presionando al BCE para endurecer su pol�tica monetaria y atajar as� el rebrote inflacionario.A mediados de agosto, el economista jefe del BCE, Philip Lane, dio por descontado que la inflaci�n se mantendr� en el entorno del 3%, o por encima, en lo que queda de a�o, aunque alert� de que la situaci�n podr�a empeorar "si tenemos una guerra indefinida en Oriente Pr�ximo", escenario de desgaste al que apuntan los �ltimos acontecimientos en la regi�n y la reanudaci�n de las hostilidades entre EEUU e Ir�n. Lane tambi�n dej� claro que un IPC igual o superior al 3% est� muy por encima del objetivo de estabilidad de precios de la instituci�n (2%), alimentando las probabilidades de nuevas subida de los tipos de inter�s.Tras el aumento de 0,25 puntos efectuado en junio, que dej� el precio del dinero en el 2,25%, y ante el fuerte avance de la inflaci�n en agosto, pocos analistas dudan de que el BCE volver� a mover ficha en su reuni�n de la semana que viene (el 10 de septiembre). Las quinielas apuestan por un alza de otro cuarto de punto, hasta el 2,5%, aunque tambi�n esperan que, a partir de ah�, ralentice sus pasos para no comprometer el todav�a tambaleante crecimiento de la eurozona con un excesivo endurecimiento de las condiciones de financiaci�n. Aunque eso depender� de la evoluci�n del conflicto en Oriente Pr�ximo.Aunque el dato de IPC de agosto no ha tra�do consigo buenas noticias, la menos mala es que la inflaci�n subyacente (descontando la energ�a y los alimentos frescos) se moder� hasta el 2,1%, una d�cima menos que en julio, lo que evidencia que la subida de precios se concentra todav�a en gran medida en los elementos m�s vol�tiles, especialmente en la energ�a, sin un gran impacto, de momento, en la parte m�s estructural de la cesta de la compra.Precisamente, el gran culpable del aceler�n de los precios en la eurozona ha sido la energ�a, que se dispar� un 14,3% en agosto, muy por encima del 10,3% de julio o del 8,5% de junio. Los alimentos frescos tambi�n esprintaron, aunque en mucha menor medida: se encarecieron un 2,7%, tres d�cimas m�s que el mes anterior, mientras que los bienes industriales no energ�ticos lo hicieron un 1,2%, frente al 0,9% de julio. Los servicios, por contra, se moderaron hasta el 3%, tres d�cimas menos que en julio, aunque persisten desde hace muchos meses en tasas elevadas.Espa�a amplia la brechaEntre las grandes econom�as del euro, Espa�a sigue ostentando el dudoso honor de liderar la tasa de inflaci�n m�s abultada, con un IPC armonizado del 4,5%, 1,2 puntos porcentuales superior al promedio de la zona euro y muy por encima tambi�n de las tasas registradas por su pares europeos. La inflaci�n espa�ola supera en 1,6 puntos a la de Alemania, que en agosto se situ� en el 2,9% tras repuntar en una d�cima en julio; rebasa en 1,8 puntos a la de Francia, pese a que su IPC aceler� en tres d�cimas el mes pasado, hasta el 2,7%, y en 1,3 puntos a la de Italia, que se aup� hasta el 3,2% tras esprintar en tres d�cimas respecto a julio.Para Espa�a, este amplio diferencial supone un mazazo para la competitividad de sus exportaciones dentro del propio bloque comunitario. De un lado, porque encadena ya 16 meses con tasas de inflaci�n superiores al promedio de la eurozona. Segundo, porque la brecha negativa, lejos de reducirse, se ha ido ampliando en los �ltimos meses, hasta erigirse en la m�s alta desde mayo de 2024. Y tercero, porque Alemania, Francia e Italia concentran m�s del 60% de las exportaciones espa�olas a la eurozona, por lo que el mayor encarecimiento de los precios en Espa�a supone una clara desventaja para las empresas exportadoras nacionales.La onda expansiva del conflicto en Oriente Próximo no está golpeando por igual a todos los países del euro, aunque su impacto es bastante generalizado. De hecho, de los 21 países que integran el bloque de la moneda única (Bulgaria se incorporó a principios de año), 16 vieron acelerada su inflación en agosto, mientras que un total de 13 Estados igualan o superan tasas del 3%, cifras que, sin duda, añaden presión a la política monetaria del BCE.