La inflación se disparó al 3,3% en agosto de 2026 en la zona euro, frente al 2,9% registrado en julio, según una estimación preliminar de Eurostat, la oficina estadística de la Unión Europea. Este incremento consolida las posiciones más duras para subir los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE), que se reúne la próxima semana para revisar la política monetaria.

Los precios en la eurozona se han acelerado a su nivel más alto en casi tres años. La energía ha vuelto a ser el componente que ha registrado la tasa anual más elevada en agosto, con un incremento del 14,3%, frente al 10,3% de julio. Además, el precio de los servicios ha subido un 3%, frente al 3,3% del mes anterior, mientras que los bienes industriales no energéticos se incrementaron un 1,2% (un 0,9% en julio) y los alimentos, el alcohol y el tabaco tuvieron un alza del 1,2%, igual que en julio.

La reanudación de la guerra de Irán y el cierre del estrecho de Ormuz han vuelto a impulsar los precios de los combustibles. Aunque la inflación subyacente, que excluye componentes volátiles como los alimentos y la energía, bajó hasta el 2,4%, con un contexto de conflicto en Oriente Medio donde no se vislumbra una solución a corto plazo, se refuerzan las posiciones para una nueva subida de tipos por parte del BCE.