0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLa gran industria de defensa española ha sellado la paz tras el año y medio de desencuentros empresariales e, incluso, personales que mantuvo. Es la fotografía de la unidad en un periodo de especial importancia para el sector. Las cuatro compañías agrupadas en el consorcio Tess Defence, Indra, Escribano, Santa Bárbara Sistemas (filial de General Dynamics) y Sapa, certificaron este martes que la sociedad conjunta está funcionando a pleno rendimiento con el objetivo de aumentar las capacidades industriales y que hay que darle un nuevo impulso. El proyecto empresarial, encargado de fabricar el blindado 8x8 Dragón, está a punto de completar la entrega número cien del vehículo a las Fuerzas Armadas. Lo hará este mes, lo cual supondrá un hito que hace unos meses parecía lejano.Tess atravesó hace no mucho tiempo un periodo convulso con acusaciones cruzadas entre compañías. La dirección de Indra, con Ángel Escribano al frente, puso el foco en Santa Bárbara y General Dynamics, con quien se negó a colaborar, y en Sapa, con duras acusaciones que provocaron una ralentización de las entregas de los vehículos. Pero tras la crisis de la pasada Semana Santa en Indra y la salida de Escribano tanto de la cúpula, primero, como del capital, después, se ha producido un giro en el funcionamiento de la sociedad conjunta.Además de la producción del vehículo número cien, otro dato que demuestra que el consorcio ha tomado velocidad de crucero es que en el actual semestre Tess Defence ya ha completado más entregas de 8x8 que durante todo el año pasado. Según fuentes del consorcio, el objetivo de la sociedad es que antes de que finalice el año el Ejército de Tierra pueda haber recepcionado hasta 122 vehículos.La imagen de la unidad se hizo realidad este martes en Sevilla, en la fábrica que produce los 8x8. En las instalaciones hispalenses de General Dynamics se fotografiaron los cuatro consejeros delegados de las compañías que componen el consorcio: Josep Maria Recasens (Indra), Fernando Fernández (Escribano), Alejandro Page (Santa Bárbara) e Ibón Aperribay (Sapa). “Esta imagen hubiera sido impensable hace un año y medio”, apunta un directivo implicado en el proyecto.Indra lidera el consorcio Tess con el 51,01% del capital. General Dynamics-Santa Bárbara, Escribano y Sapa se reparten el resto con el 16,33% cada una. El contrato firmado por Defensa con el consorcio contempla la producción de 348 vehículos de combate, en este primer gran encargo del Gobierno.Indra lidera el consorcio Tess con el 51,01% del capital. Santa Bárbara, Escribano y Sapa se reparten el 16,33% cada unaIndra tomó el control de Tess hace algo más de un año en una operación valorada en 106 millones, según comunicó la cotizada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Desde entonces el primer grupo de defensa español cuenta con cuatro consejeros en el órgano de gobierno corporativo y el resto de socios dispone de tres.Indra cumplió con su decisión en Tess con el plan estratégico promovido por Escribano para convertirse en contratista principal en los grandes proyectos de la industria de defensa española. No obstante, el movimiento no le eximió para crear una división propia de vehículos militares terrestres, una decisión que chirrió en el sector y que la nueva cúpula de la multinacional deberá revisar o confirmar en el nuevo plan estratégico que presentará antes de final de año. Posteriormente, Indra firmó un acuerdo, que provocó un importante revuelo en el sector, con el gigante surcoreano Hanwa, país que no pertenece a la OTAN.Redactor de la sección de Economía de La Vanguardia en la redacción de Madrid. Autor del libro 'El año que vivimos sin Gobierno' (Libros.com) y colaborador de varios programas de televisión y radio.