0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialQuien visitara este martes por la mañana la Sagrada Familia y sus alrededores, es probable que se haya topado con una manifestación de unas cincuenta personas frente a la fachada principal. Los bibliotecarios de Barcelona han querido aprovechar el primero de mes para recordar que llevan desde el 26 de mayo en huelga indefinida para pedir mejores laborales, marcando como líneas rojas “un tema de horarios y de conciliación”, pues denuncian trabajar en algunos casos “hasta once horas diarias”, por lo que piden “una equiparación respecto a otros sectores del Ayuntamiento”.Uno de los bibliotecarios de la Mercè Rodoreda, Pau Solsona, quien además es delegado del comité del Consorci de Biblioteques de Barcelona (CBB) y uno de los portavoces explicaba horas antes del encuentro que “este es nuestro inicio de curso. Este verano, quien quería, podía hacer huelga de forma independiente. Sin embargo, durante estos meses no se ha convocado ninguna movilización, y por eso hemos decidido hacer una ahora, para seguir visibilizando el conflicto”.Manifestación de trabajadores y trabajadoras de las bibliotecas públicas de BarcelonaJudith de la HinojosaEl resultado, hoy, han sido 36 centros cerrados de los 41 que tiene la ciudad. Solo han abierto sus puertas las bibliotecas de Collserola, Barceloneta, Zona Nord, Vila de Gracia y Montserrat Abelló. Muchos de los trabajadores han acudido a la protesta, a las 11 de la mañana, con pancartas con lemas como “más bibliotecarias y menos guiris” o “defendamos los servicios públicos de Barcelona”. La reivindicativa escena atraía a locales, que se acercaban a preguntar y a apoyar, en su mayoría de veces, al personal, pero no ahuyentaba a la horda de turistas que querían tomarse una selfie frente al templo de Gaudí.Se podría decir que este es nuestro inicio de curso. En verano no se ha convocado ninguna movilización, y por eso hemos decidido hacer una ahora”Pau SolsonaDelegado del comité del Consorci de Biblioteques de BarcelonaNo hay previsión de que la situación mejore de forma inmediata, pese a que ya van 13 reuniones desde febrero. Los próximos pasos a seguir, señala Solsona, “se decidirán en una asamblea que tendrá lugar el próximo 14 de septiembre”. Lamenta también que, hasta la fecha, se haya optado por seguir “una estrategia de desgaste”. Con todo, Consorci y Ayuntamiento aseguran mantener la “negociación abierta” que permita tanto “mejorar las condiciones de la plantilla” como “garantizar la calidad del servicio público que las bibliotecas ofrecen a las ciudadanía”, y aseguran que “la actividad ordinaria durante la huelga se ha mantenido al largo del periodo con un 70% de los equipamientos abiertos”. En cuanto al personal, un 10% de los trabajadores ha hecho huelga entre semana y un 16% durante el fin de semana.Manifestación de trabajadores y trabajadoras de las bibliotecas públicas de BarcelonaJudith de la HinojosaEste martes las cifras han aumentado por la convocatoria de protesta. De las 154 personas a las que les tocaba trabajar, el 60% se ha unido a la convocatoria y el 40% ha trabajado a puerta cerrada. “La afectación del servicio es más elevada porque no llegan a los mínimos para abrir”, apunta Ferran Burguillos, gerente de Biblioteques de Barcelona.Antes de que se convocara la huelga indefinida, las bibliotecas ya habían realizado parones puntuales, como el que duró 24 horas el pasado 21 de abril, o los cierres de algunos sábados. Ahora la plataforma Defensem Biblios Barcelona, que agrupa las reivindicaciones del colectivo, llama a un nuevo cierre de centros, pero esta vez de toda Catalunya, el próximo 18 de septiembre.Durant el 2025, las bibliotecas barcelonesas recibieron más de 4 millones de préstamos, 125.000 participantes se inscribieron en actividades y el 44% de la población contaba con un carnet. En este mandato municipal se ha trabajado para abrir dos nuevos centros y se esperan tres más en el futuro.Lara Gómez (Barcelona, 1993) es licenciada en Periodismo por la Facultat de Comunicació i Relacions Internacionals Blanquerna y está especializada en cultura y género. Aunque lo intentó, nunca llegó a aprender alemán. Su gran pasión es escribir, por lo que todo aquello que ve es material sensible para transformarse en un pequeño relato o en un guion. Sueña con cubrir los Oscars in situ.