0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLa directiva del Barça no engaña: abraza la causa del independentismo democrático y, al mismo tiempo, fomenta patrocinios de la República Democrática de Congo y tiene a Alejandro Echevarría como omnipotente demiurgo. Cuando le preguntan por esta coherencia selectiva, el presidente Laporta reacciona con firmeza y dice que el Barça no es sectario. El jueves acordó con Òmnium y la ANC un reparto de esteladas en el Camp Nou y la suspensión preventiva del homenaje a los ocho jugadores del Barça que ganaron el Mundial. La causa era justa: el abuso de poder de los policías que, tras requisarle la estelada, maltrataron a un aficionado (menor de edad) con una brutalidad que no es insólita. Que el agredido se resistiera y llevara una camiseta de Hansi Flick no justifica la acción. El barcelonismo asimila tantas singularidades, que, incluso la catalanidad que le define se puede fragmentar en una diversidad de matices que incluye la exaltación de la estelada.Amparado por el contexto, el club decidió que ocho jugadores que acaban de ganar el título más importante del fútbol de selecciones no pudieran recibir, en un acto que suele durar un minuto, el aplauso que se habían ganado (y que ha ilusionado a miles de culés, indígenas y de adopción). En otro club, sería una contradicción insoportable. En el Barça, en cambio, confirma que la exaltación – “admiración apasionada” dice el diccionario– forma parte de nuestra inimitable normalidad.Josep Maria Deu presenta, pasado mañana, un libro sobre las transmisiones del Barça de Joaquim Maria PuyalMás motivos para la exaltación. El 5 de septiembre hará 50 años que, en Ràdio Barcelona, Joaquim Maria Puyal retransmitió un partido del Barça en catalán. Entonces Josep Maria Deu tenía catorce años y no sabía que acabaría siendo periodista, ni que formaría parte de la orquesta dirigida por la batuta de Puyal. Pasado mañana, Josep Maria Deu publica El factor Puyal (Ed. Pòrtic), con una vocación conmemorativa y, teniendo en cuenta el hábito nacional del olvido, reivindicativa. Partiendo de la tesis que, en el 2024, defendió en la UPF, Deu renuncia a parte de la densidad académica para humanizar el relato. Y lo hace con recuerdos y anécdotas que adquieren categoría de ensayo sobre una de las obras perdurables –individuales, colectivas– de la comunicación en catalán. La solidez de aquella transmisión ha tenido réplicas exitosas, no solo en Catalunya Ràdio (Ricard Torquemada, Bernat Soler) sino también en RAC1 (Joan Maria Pou) y la Ser (Lluís Flaqué y el equipo de Moguts pel Barça ) y fenómenos tan espectaculares como el eco planetario del famoso “ Encara Messi! ”. Deu alterna el sombrero académico con la gratitud personal de quien se siente heredero de aquel linaje. Esta complicidad es coherente con la historia de una manera genuina de explicar los partidos del Barça, con una lengua que, gracias al trabajo de mucha gente (desde Jordi Mir hasta Joan Granados), es una referencia, tanto para la catalanidad como para el barcelonismo.
Exaltaciones barcelonistas, por Sergi Pàmies
La directiva del Barça no engaña: abraza la causa del independentismo democrático y, al mismo tiempo, fomenta patrocinios de la República Democrática de Congo y tiene a Alejandro Echevarría como omnipotente demiurgo. Cuando le preguntan por esta coherencia selectiva, el...














