Mónica Palacios y María Nebot han aterrizado en el proyecto de vivienda colaborativa o cohousing Los Girasoles, en Firgas (norte de Gran Canaria) porque siempre soñaron con un planteamiento vital comunitario, con un modelo de vida que fuera sostenible no solo desde el punto de vista de la naturaleza, que también, sino “humanamente sostenible”, matiza Nebot. “Es un proyecto bonito desde el punto de vista de la arquitectura, del urbanismo y en todo lo que significa vivir de una manera diferente, en el sentido de poder compartir unos servicios comunes”, apunta. Y agrega, que, en definitiva, la idea es contraponer esa sociedad “individualista”, “disparatada” y “derrochadora” y contribuir a que haya otro modelo posible.

Los Girasoles ya cuenta con un solar muy amplio en este municipio del norte de la isla donde pretenden ejecutar el proyecto en el que quieren envejecer de forma activa y cuidando unos de otros, volviendo a esos valores de comunidad en los que se preocupan por tener una vecindad “amable”, donde hay comunicación. Mónica Palacios asegura que lo que a ella le empujó a dar el paso de entrar fue el grupo y el proyecto en sí, además del lugar donde lo construirán en el coincide con Nebot en el que además de estar en contacto con la naturaleza se encuentra muy cerca de otros enclaves y de la ciudad capitalina, a donde pueden acudir para planes culturales.