El inicio del curso educativo en Cataluña está fijado en el próximo 8 de septiembre, pero todo indica que será muy turbulento. Si nada cambia —y las negociaciones, encalladas, no sugieren que vaya a hacerlo—, ese día los docentes irán a la huelga acordada en julio por la Asamblea Educativa de Cataluña, y secundada por los sindicatos Ustec, CGT, Intersindical, CNT y COS, que se han visto arrastrados por el malestar de la comunidad educativa, que no aceptó ni el primer pacto alcanzado por la Generalitat con CC OO y UGT, ni el segundo alcanzado con Ustec. Los acuerdos, sin embargo, siguen valiendo, y en este curso los 85.052 maestros y profesores, que son 1.103 más que el curso pasado, tendrán un añadido en la nómina de 700 euros anuales, que se suman a los 800 euros que ya cobraron en mayo como complemento específico. El número total de alumnos baja ligeramente (un 0,04%) hasta los 1.604.988 estudiantes.El Govern presentará este lunes las principales cifras del curso educativo, las líneas maestras del ejercicio y ahondará en las problemáticas que marcaron el año anterior, especialmente el error en las pruebas PISA que no permite comparar los resultados de Cataluña con los de los años anteriores, y las protestas de maestros y docentes. El curso, pues, empezará exactamente igual que como terminó en junio: con huelgas y protestas en las que el seguimiento es mayoritario, y que han desbordado no solo al Govern, sino también a los propios sindicatos. Los docentes reclaman mejoras salariales para recuperar el poder adquisitivo perdido, pero también más recursos para atender la diversidad en las aulas, ratios más bajas y mayor inversión. A la espera de las huelgas y las negociaciones, las cifras del sistema educativo catalán indican que el número de alumnos se va adelgazando, solo compensado por el crecimiento de la demanda de Formación Profesional (FP). Los estudiantes que están en régimen general presencial entre la educación infantil y la FP suman 1.312.192 personas, 3.789 alumnos menos, aunque la cifra irá aumentando a lo largo del año con incorporaciones a mitad de curso. Añadiendo los regímenes especiales, la formación de adultos y otras enseñanzas a distancia, el monto total de inscritos en el sistema catalán asciende a 1.604.988 personas, 735 menos que el año anterior, según los datos aportados por el Departamento de Educación, que dirige la consejera Esther Niubó.Pero al analizarlas por etapas educativas, estas magnitudes muestran que el sistema está experimentando una reducción general de alumnos, especialmente en la educación Primaria, que tiene 10.000 menos que el curso pasado, y en la ESO y el Bachillerato, que tienen aproximadamente unos 1.500 menos cada uno. En cambio, la Formación Profesional suma unos 16.000 alumnos matriculados más con respecto al curso anterior. Este aumento hace que, en el cómputo global, la cifra total de estudiantes del sistema sea solo ligeramente inferior a la del año anterior. En contraste con esta reducción de alumnos, la cifra de profesores aumenta. El curso empieza con 94.422 dotaciones profesionales en los centros, 1.830 más que al principio del curso pasado. De estos, la plantilla docente será de 85.052 maestros y profesores (1.103 más que el curso pasado), 4.564 son personal de atención educativa (531 más) y 4.806 son personal de administración y servicio (196 más). En un lustro, desde el curso 2021-2022, la plantilla docente se ha incrementado en 7.799 profesionales.Entre las medidas que se implementan este curso, y que el departamento defiende como mejoras para toda la comunidad educativa, está el refuerzo a la escuela inclusiva, tanto en la detección en los centros regulares —a partir de este curso, el programa de detección de necesidades educativas de aprendizaje se aplicará también a 5º de Primaria— como en el número de plazas que se ofertan en las escuelas de educación especial —se incrementará en 204 —. También hay mejoras en el plano organizativo: el departamento pone en marcha un plan piloto para implementar la figura del gestor o administrador del centro, que tiene que servir para dar apoyo a la dirección de los centros; y se publica un nuevo documento para orientar a los centros en el uso de la Inteligencia Artificial. Además, el despliegue de profesionales sanitarios permitirá cubrir este año la mitad de los centros educativos —y la previsión es que el año que viene se cubra la totalidad—; se refuerzan las competencias en comprensión lectora en 671 centros; y se incorporan psicólogos en el sistema educativo para apoyar a los docentes, dentro del programa Benestar per estar bé. El departamento también quiere intentar dar respuesta a una de las grandes reivindicaciones de los docentes, que es tener más apoyo para la escuela inclusiva. Este año se incrementa el personal dedicado a la diversidad en las aulas en 531 personas, entre educadores y trabajadores sociales, integradores y otros perfiles profesionales. También, ante las quejas en el sistema de acogida, el Govern quiere salir al paso con varias medidas, entre ellas el refuerzo de las aulas de acogida para el alumnado migrante, que pasan a ser 2.141 y crecen en 500 dotaciones con respecto al curso anterior. Las aulas de acogida intensiva se duplican, hasta las 45. Y la ratio máxima en en este recurso educativo se limita a 18 alumnos por profesor. El departamento también destaca la inversión realizada en los equipamientos y edificios educativos, con siete centros que inician el curso en inmuebles nuevos (con una inversión de 35,4 millones) y la construcción de otros cuatro y dos ampliaciones durante este curso (con una inversión de 36,8 millones). Finalmente, el Govern incide en que las condiciones laborales de los docentes han mejorado pese a las quejas y reivindicaciones. Este curso, todos tendrán un nuevo complemento de mejora del Servicio de Educación de Cataluña de 700 euros anuales, que se suma al incremento del específico de los docentes correspondiente a 2026, que percibieron en mayo, y que fue de más de 800 euros. Así, según los cálculos del Educación, este año los docentes de Primaria habrán tenido un incremento salarial de 1.539 euros, y los de ESO uno de 1.558 euros. También se establece un pago para compensar las pernoctaciones de los educadores durante las colonias y los viajes escolares, de 50 euros por noche. Y el Govern dará inicio a la tramitación de la ley de Autoridad Pública, para reconocer al profesorado como autoridad pública, con medidas específicas de protección y de apoyo a su función.
El curso empieza en Cataluña con 1.100 profesores más y bajo la amenaza de las huelgas
La reducción del número de alumnos en la enseñanza obligatoria se compensa con el incremento de la Formación Profesional










