30 de agosto, 2026 - 08h30Cerramos el mes de agosto con mucha actividad gastronómica. Esta semana tuvimos la eliminatoria nacional del Premio de Alta Pastelería Paco Torreblanca, cuyo ganador viajará en las próximas semanas a España para participar en la gran final mundial. Y no es un dato menor: durante los últimos tres años hemos tenido muy buenas participaciones, llegando incluso a obtener el primer y segundo lugar.Septiembre, por su parte, llega cargado de actividad gastronómica en la ciudad, con el Guayaquil Food Show como principal evento nacional. En esta segunda edición, el encuentro promete muchas actividades interesantes, entre ellas el Gastro Hub, un espacio de conocimiento, intercambio e interacción que, en esta ocasión, contará con una delegación italiana de alto nivel.Las competencias culinarias también van tomando nuevamente fuerza. Esta vez tendremos dos importantes eliminatorias internacionales: la Copa del Mundo de la Panadería y el Campeonato Mundial de Tapas, competencias que por primera vez se realizan en nuestro país bajo este formato de eliminatoria local.Por su parte, la Copa Nacional de Gastronomía Jóvenes Talentos presenta una nueva propuesta de cocineros, dando nuevamente protagonismo a las nuevas generaciones y a quienes están construyendo el futuro de nuestra gastronomía.En los próximos días daremos más detalles de todas estas actividades y compartiremos la información completa de cada uno de los eventos.Como parte de nuestra columna, aprovecho también el inicio del mes para volver al recetario de tradición que siempre ponemos sobre la mesa y que defendemos sin dejar de lado la innovación, la creatividad y las nuevas tendencias.Me llama la atención el crecimiento que ha tenido últimamente el consumo de pescado en nuestra comunidad. Lo encontramos en preparaciones cocidas, curtidas o crudas, como los cebiches, y cada vez existe una mayor variedad de opciones disponibles.Si bien no siempre es fácil conseguir pesca fresca y entera al alcance de todos, la oferta de pescado congelado es hoy muy amplia y, en muchos casos, de muy buena calidad.Particularmente, me gustan los pescados de corte grueso y de carne firme. Puede ser un pescado blanco, como la corvina o el róbalo, o especies de mayor tamaño como el pez espada o el dorado.En esta ocasión me referiré puntualmente al salmón. Si bien es un pescado importado, tiene una gran aceptación y una importante presencia en los restaurantes de nuestra ciudad. Siempre voy a promover el consumo de nuestra pesca local, pero cuando ya tenemos un producto como este a nuestra disposición, lo menos que podemos hacer es prepararlo correctamente y respetar sus características.Mi recomendación es sencilla: mantener un corte grueso de lomo, conservar la piel y sazonar únicamente con sal. Luego, llevarlo a una plancha o parrilla a alta temperatura para conseguir un buen sellado.El pescado graso, como el salmón, no necesita demasiados condimentos. Su propia grasa y sabor son suficientes para conseguir una preparación sabrosa.Una vez cocido, es importante dejarlo reposar unos minutos y terminarlo con una salsa ligera, que acompañe y resalte el producto sin saturarlo.Una combinación que funciona muy bien parte de una grasa, como mantequilla o aceite de oliva; un elemento cítrico, como la ralladura de limón; una hierba aromática y algunas especias. Para complementar, en este caso, unas buenas alcaparras aportan ese punto de acidez y salinidad que contrasta muy bien con la grasa del salmón.La clave está, como siempre, en respetar el producto. Una buena materia prima no necesita demasiadas cosas alrededor: necesita una técnica correcta que permita que sus propias características sean las protagonistas.Pescado con mantequilla, limón y alcaparrasIngredientes2 lomos gruesos de pescado graso: salmón, dorado, pez espada o wahoo¼ de taza de aceite de olivaSal al gusto200 g de mantequillaRalladura y jugo de 2 limones2 cucharaditas de alcaparrasCebollín finamente picadoElaboración1. Sazonar los lomos de pescado únicamente con sal. Calentar una sartén a fuego alto, agregar el aceite de oliva y sellar el pescado hasta conseguir una superficie bien dorada por ambos lados. Retirar y reservar.2. Desechar el aceite de la sartén y, en la misma sartén, agregar la mantequilla y las alcaparras. Dejar que la mantequilla se funda lentamente, permitiendo que tome el sabor de las alcaparras.3. Cuando la mantequilla esté fundida, incorporar el jugo y la ralladura de limón. Mezclar brevemente para integrar los sabores.4. Regresar los lomos de pescado a la sartén y bañarlos con la salsa de mantequilla, limón y alcaparras.5. Servir inmediatamente, terminar con cebollín picado y acompañar con papas asadas y majadas con mantequilla.
Santiago Granda: Pescado con mantequilla, limón y alcaparras | Columnistas | La Revista
El consumo de pescado ha crecido últimamente en Ecuador; cada vez existe mayor variedad disponible.






