La Copa del Rey de Vela cumplía este año su cuadragésima cuarta edición. Durante años, esta competición formaba parte de la agenda deportiva de la familia real española. El único que ha mantenido la costumbre ha sido el rey Felipe. Don Juan Carlos también, pero en otra zona del territorio. Cuando saltó el escándalo Corinna y sus derivadas, nunca más pudo navegar donde siempre lo había hecho. Las Baleares se borraron de su agenda deportiva y afectiva.
Mientras duró su reinado como Jefe del Estado, coincidía cada verano con otra cabeza coronada, como era la de Harald de Noruega. Los dos eran buenos regatistas, habían sido olímpicos y ambos competían por el cetro náutico en la bahía de Palma. Un trofeo que siempre se quedó en España porque con el Fram XVIII, su velero, no consiguió ganar a don Juan Carlos en las muchas ediciones en las que coincidieron. Ni tampoco al príncipe Felipe. En aquellas fechas, el heredero no conseguía esos primeros puestos que ocupaba su padre la mayoría de las veces.
Harald de Noruega, regateando en Palma en 2003. (Gtres)
La última vez que el monarca noruego participó en la competición fue en el 2019. Al año siguiente llegó la pandemia, ya no hubo regatas, y en el 2022 anunciaba, a sus 85 años, que abandonaba las competiciones. “Ha llegado mi tiempo”, dijo. Ni su barco, ni sus imponentes escoltas volvieron a ser vistos en el club náutico.











