¿A qué huele una casa cuando está recién limpia? Si se le pregunta a cualquier persona, la respuesta casi automática será "a cítricos", "a pino" o "a flores". Durante décadas, la publicidad ha educado al consumidor para asociar esos aromas frescos y penetrantes con la higiene y la salud. Sin embargo, científicos norteamericanos acaban de derribar este mito doméstico con una revelación alarmante: ese agradable "olor a limpio" es en realidad una sopa química invisible que contamina el aire del hogar a niveles que rivalizan con el tráfico de una gran ciudad. Un innovador estudio liderado por Brandon Boor, profesor de la Universidad de Purdue, en Estados Unidos, ha descubierto que las fragancias de los productos de limpieza convencionales y de origen botánico reaccionan con el ozono del aire en espacios cerrados, creando billones de nanopartículas ultrafinas nocivas para la salud. La investigación, presentada esta semana ante la Sociedad Estadounidense de Química (ACS, por sus siglas en inglés), advierte que estas partículas invisibles son tan diminutas que penetran de forma directa y profunda en el sistema respiratorio al respirar.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.












