Esta notable segunda obra del suizo Nelio Biedermann (2003), Lázár, pertenece a la estirpe de novelas que buscan recrear la historia de una familia, transformando una memoria heredada en materia literaria. El texto estaría en la línea de otro debut apabullante, el de Los Buddenbrook, para el que Thomas Mann se inspiró en la historia de su familia y cuyo éxito en Alemania en 1901 sólo es comparable al que obtuvo en su día Goethe con Werther. También la obra de Mann pronto se volcaría a otros idiomas y le granjearía fama y prestigio.Al igual que en el caso del autor de La montaña mágica, para Biedermann fue crucial escuchar las historias que escuchó desde niño sobre la antigua aristocracia húngara, la pérdida de las propiedades familiares y las fracturas provocadas por el siglo XX; así, está en la línea de aquellos literatos que llevaron a la literatura la decadencia del imperio austrohúngaro, en especial Joseph Roth.⁄ Biedermann transforma la memoria heredada para recrear el declive de una familia noble húngara en el siglo XXComo ha reconocido el propio escritor, cuya primera novela, Anton will bleiben, sobre un anciano que muere de cáncer, apareció en 2023, durante sus visitas a familiares en Budapest, no le interesaron propiamente las grandes decisiones políticas ni las batallas que marcaron el destino de Europa, sino cuestiones aparentemente insignificantes: qué se desayunaba en una casa aristocrática, cómo se organizaba el servicio, de qué manera funcionaba una finca o cuáles eran los rituales domésticos.A partir de estos detalles se construyen unas páginas que tratan la guerra, el derrumbe del imperio y la imposición de los totalitarismos, todo ello filtrado por la experiencia privada. Desde el nacimiento del frágil Lajos –el niño “de ojos azul aguamarina”–, hasta la progresiva descomposición de la familia, la novela está atravesada por el talento imaginativo del autor, con gotas de realismo mágico, que realmente fue ambicioso en su desafío de abarcar más de medio siglo en apenas trescientas páginas.Nelio Biedermann, escritor suizo ArchivoLa novela tiene un buen arranque, con Lajos llegando al mundo con una piel tan transparente que deja entrever sus órganos internos, al tiempo que su padre, el barón Sándor von Lázár, contempla con inquietud a ese hijo que, pese a todo, deberá perpetuar el apellido familiar. Biedermann sitúa a la familia en un castillo próximo a Pécs, residencia heredada desde hace generaciones y rodeada por un bosque oscuro cuya presencia termina adquiriendo un papel casi tan importante como el de los propios personajes.Allí se concentran las obsesiones familiares, las enfermedades mentales, las infidelidades y una forma de entender el mundo que empieza a resultar anacrónica conforme avanza el siglo. La casa no es únicamente el escenario de la acción, sino el símbolo de un estatus de nobleza que intenta conservar unas formas de vida mientras el contexto político y social cambia de manera irreversible.⁄ La buena acogida internacional del libro está en la línea de otro debut apabullante: ‘Los Buddenbrook’, de MannEl relato avanza de forma cronológica, hasta ver a un Lajos ya adulto, tras la Primera Guerra Mundial, y que, a diferencia de Sándor, comprende que la supervivencia del patrimonio familiar exige modernizar los negocios y diversificar una economía basada hasta entonces en las explotaciones agrícolas. Entonces, la llegada de Lilly Grünfeld aportará una vitalidad desconocida a la familia y nacerán Pista y Eva, los hijos del matrimonio. Sin embargo, la aparente estabilidad apenas consigue ocultar las heridas que arrastra el protagonista desde la infancia ni detener el curso de la historia, como el ascenso del nazismo y la alianza de Hungría con Alemania.Será la incapacidad del protagonista para enfrentarse al régimen lo que lo convertirá en testigo de las deportaciones de los judíos húngaros y en colaborador pasivo de un sistema cuya violencia, al final, comprenderá demasiado tarde y que sólo será sustituida por otra igualmente aberrante; el nuevo régimen comunista traerá consigo la expropiación del castillo, la pérdida del patrimonio y la deportación de los miembros de la familia, y a otra generación le esperará una Budapest dominada por la vigilancia política, la escasez y la represión.-----------------------------Nelio Biedermann. Lázár. Traducción al castellano: Alberto Gordo Moral/Al catalán: Ignasi Pàmies. Salamandra/Edicions 62. 288/336 páginas. 22 euros. A la venta el 2 de septiembre en catalán y 3 de septiembre en castellano.