En distintas calles y avenidas de Guayaquil, elementos destinados a ordenar el tránsito y advertir a conductores y peatones presentan problemas de visibilidad o deterioro. Bordillos que dividen carriles sin advertencias claras, señales dobladas tras accidentes, paraderos cubiertos por ramas y raíces de árboles que por su natural crecimiento han destrozado veredas forman parte de las situaciones observadas en varios sectores.Uno de los puntos cuestionados está en la avenida Quito, a la altura de la estación de la Aerovía Julián Coronel, en el tramo que conecta con la avenida Pedro Menéndez y pasa junto al Cementerio General. Allí, un bordillo que divide los carriles resulta difícil de distinguir, especialmente durante la noche y la madrugada.PublicidadLa situación ocurre en una vía de alta circulación vehicular. En redes sociales se han difundido videos de siniestros registrados en este punto durante el día, mientras conductores que recorren habitualmente el sector aseguran que la visibilidad disminuye cuando existe poca iluminación.Francisco Orrala, taxista que circula a diario por la zona, contó que identificar el bordillo durante la noche se vuelve complicado, sobre todo cuando hay congestión y los vehículos realizan cambios de carril.“Es un peligro. Yo paso desde la mañana hasta la noche por aquí, porque hago taxirruta. No le miento que ya he visto varios carros que se han ido contra ese bordillo. Es complicado ver dónde está el bordillo porque no hay señalética, y aparte en la noche no está muy iluminado”, dijo.PublicidadPublicidadEl conductor también advirtió sobre las consecuencias económicas de un eventual impacto. Un accidente contra el separador, explicó, puede afectar el cárter, la caja de cambios o la suspensión, reparaciones que representan un gasto considerable para los propietarios.Riesgos en la avenida de las AméricasUna situación similar fue señalada en la avenida de las Américas, frente al Técnico Simón Bolívar, en la subida del puente de las Américas. Allí existe otro bordillo que, según conductores, puede pasar desapercibido cuando aumenta el flujo vehicular.Ángel Palacios, quien utiliza diariamente esta avenida, explicó que los automóviles que circulan delante pueden bloquear la visión del separador. Sin embargo, también reconoció que algunos siniestros pueden estar relacionados con conductas como conducir bajo los efectos del alcohol o exceder la velocidad.“Esta avenida es bien transitada y a veces cuando hay mucho tráfico y tienes varios carros delante no se ve con mucha claridad”, señaló. Por ello, consideró necesario instalar señales reflectivas que puedan distinguirse durante la noche.Señales deterioradas tras accidentesEn otros sectores, el inconveniente no es la falta de señalización, sino el deterioro de las estructuras. En la avenida Juan Tanca Marengo, a la altura del Mall del Sol, cinco señales fueron instaladas para advertir sobre el bordillo. De ellas, cuatro están dobladas y aplastadas contra el piso, mientras una permanece en pie.El estado de las estructuras estaría relacionado con los siniestros ocurridos en el lugar. Para Armando Martínez, conductor, los usuarios de la vía también tienen responsabilidad, aunque considera necesario reponer las señales dañadas.Publicidad“La verdad, eso ya es imprudencia de los conductores. Porque ¿cómo no van a ver si son cinco? Pero también es verdad que si ya pasó uno o dos accidentes en el sitio y la señalética se dañó, esta se debe cambiar para prevenir a alguien más”, afirmó.Paraderos ocultos entre ramasLas dificultades de visibilidad también afectan al transporte público. En la avenida Kennedy, a la altura del parque Clemente Yerovi, algunos paraderos quedan parcialmente cubiertos por las ramas de los árboles ubicados junto a la vía.Para los usuarios, esto dificulta identificar los puntos de parada. Algunos deben colocarse cerca del borde de la vereda para llamar la atención de los conductores e, incluso, acercarse al parterre para evitar que el bus pase de largo.Carolina Mendoza, quien esperaba una unidad en uno de estos puntos, explicó que la situación obliga a los pasajeros a estar atentos.“Uno tiene que estar despierto, porque si no se te pasan de largo. No porque ellos no quieran parar, sino porque no se logra ver la señalética de los paraderos por las ramas de los árboles”, contó.Las señales de prohibido parquearse también presentan problemas de visibilidad, según conductores de la zona. Ricardo Sandoval, taxista, señaló que quienes conocen el sector saben dónde no estacionar, pero un conductor que llega por primera vez podría no advertir la restricción.“Aquí porque uno conoce y ya sabe que no hay que parquearse, pero imagínese un conductor que no sepa, se parquea y se come la multa porque la señalética está, lo que pasa es que no se ve”, dijo.Veredas con dañosEn la ciudadela Huancavilca, sobre la avenida Gabriel García Moreno, las raíces de los árboles han levantado y cuarteado gran parte de la vereda, y hasta la calle, donde se observan irregularidades que dificultan la circulación de vehículos.Freddy Calle, morador del sector, aseguró que su principal preocupación son los accidentes y la posibilidad de que, durante lluvias o fuertes vientos, alguno de los árboles pueda caer sobre una vivienda.Según Calle, el Municipio conoce la situación y se han realizado asambleas con los moradores, pero hasta ahora no se ha concretado una solución.“Nosotros amamos la naturaleza, pero entre un árbol y el bienestar de la gente, debe haber un límite. Esto se está cayendo, la gente se choca aquí porque las raíces de los árboles llegan hasta la calle”, señaló.En Sauces 3, a la altura de la avenida Rodrigo Icaza Cornejo, se observa una situación parecida. Varios tramos de la vereda están cuarteados y levantados, lo que dificulta el paso de peatones.Rosa Moya, residente del sector, teme que una persona pueda tropezar y caer hacia la calle, debido a la cercanía de una avenida transitada.“Uno va muy apurado y con esos pedazos levantados se le puede caer el pie y caerse a la calle. Ya tiene un tiempo ahí, entiendo que no se pueden cortar los árboles, pero debe haber alguna otra solución”, dijo.