El club aragonés tiene en frente uno de los retos más difíciles de su trayectoria tras su agónico descenso a la tercera categoría del fútbol español. El objetivo es regresar a Segunda División lo antes posible

El Real Zaragoza se adentra en terreno desconocido. Este domingo, el equipo aragonés comienza su travesía en 1ª RFEF, la tercera categoría del fútbol español, tras el agónico descenso que protagonizó la pasada temporada. 77 años después, el club maño tiene enfrente un escenario nuevo, que ha obligado a hacer un análisis exhaustivo de los errores que se cometieron en las últimas temporadas y que acabaron en el peor de los desenlaces. Primero, para que no vuelvan a repetirse; y segundo, para revertir una situación indeseada para todos. Estos cambios comenzaron hace meses, incluso antes de que se produjera el descenso. Aragón y Zaragoza como la base sobre la que reconstruir al equipo.

El objetivo esta temporada es claro: un ascenso con el que recuperar una categoría a la que el Real Zaragoza había estado abonado en los últimos 13 años. Aunque por historia y títulos —seis Copas del Rey, una Supercopa de España, una Recopa de Europa y una Copa de Ferias—, al club le correspondería estar en Primera División. Pero la historia no sirve de nada en una categoría y una temporada exigente en la que, además, se erigen como el coco.