Los asesores de las grandes fusiones y adquisiciones (M&A) llegan de las vacaciones con una obsesión: conocer cómo será el desempeño de la actividad corporativa en el tramo final del año. La guerra que estalló en Oriente Próximo en febrero hacía presagiar lo peor. Pero los datos reportados por las consultoras especializadas distan de ser negativos. Al contrario, casi todas las celdas de sus hojas de cálculo revelan crecimientos en las cifras. Los primeros ocho meses del año revelan máximos de cinco años, en los que se movieron 3,3 billones de euros, que implican un alza del 32%, de acuerdo con Dealogic, el termómetro de la actividad corporativa. Goldman Sachs avisa de que el pago con acciones en las transacciones europeas supone ya el 36% del volumen total, frente a la media del 27%. Esto ha evitado que la maquinaria de la financiación, en apuros ante la escalada de los tipos de la deuda soberana a largo plazo, haya tenido que ponerse a funcionar. Los banqueros de inversión, los bufetes de abogados, los especialistas en fiscalidad y los proveedores de financiación están echando cuentas con ansiedad creciente. Los datos son incontestablemente positivos. Tan solo en 2021, año en el que comenzó la recuperación económica tras la pandemia de la Covid-19, se movió más dinero (3,45 billones de euros) en operaciones corporativas de enero a agosto, según Dealogic. Cierto es que una parte significativa son operaciones anunciadas que todavía deben llegar a buen puerto. Como ejemplo, destaca la adquisición de Warner Bros por Paramount, varada por cuestiones judiciales en Estados Unidos, que suma unos 110.000 millones de dólares (95.000 millones de euros). Este mes, se han anunciado o cerrado operaciones de calado en el sector bancario del Viejo Continente. Monte dei Paschi ha lanzado dos opas simultáneas, una por Banca Generali y otra por Banco BPM, y el Santander ha absorbido el estadounidense Webster. De hecho, el paisaje corporativo en Europa, Oriente Medio y África (EMEA) se expande un 64% en lo que va de año y, con 925.000 millones de euros, ya supone más de una cuarta parte del mundial. La cuantía supone un récord absoluto. Aunque han de asignarse varios asteriscos. Las flamantes ofertas en Italia no son un farol, pero sí son más movimientos defensivos que ofensivos. El objetivo de Monte dei Paschi es zafarse de las garras de Intesa Sanpaolo, que ha ofrecido unos 30.000 millones por su competidor. Y no todas las ofertas pueden salir adelante, porque unas dependen de que fracasen las otras, de manera que los alrededor de 65.000 millones de euros anotados en estas opas no llegarán a lograrse. Los cierres deben confirmarse antes de dar por buenas las cifras. La financiación continúa siendo clave, aunque un poco menos en la actual coyuntura. El pago mediante canje de acciones ha crecido sustancialmente. Además de la compra de Webster por el Santander, también incluyen títulos la operación de Deutsche Börse sobre Allfunds o las dos opas de Monte dei Paschi, entre muchas otras. Goldman Sachs resume que el mayor peso del papel alivia la carga inmediata de caja o de deuda sobre el balance del comprador.En esta línea, el mercado de deuda va retrasado respecto a las operaciones. Lo habitual es que esta se haya blindado mediante un crédito puente en el momento del anuncio, pero después el comprador debe arremangarse para lograr condiciones favorables. Los bancos son cautos, con una caída del crédito sindicado del 11% en EMEA. Ese hueco, de momento, lo están tapando los bonos, la caja disponible y el papel. En todo caso, la factura no ha desaparecido, está aplazada. Entretanto, la tensión en el mercado de deuda es evidente, con los tipos de interés de la deuda soberana a largo plazo en máximos desde hace décadas. La escalada lleva cociéndose desde hace cinco meses. DC Advisory confirma en su último informe de deuda que la dinámica de márgenes menguantes se frenó con la escalada del conflicto con Irán en un contexto de crecientes presiones inflacionistas en Estados Unidos.Con todo, si nada se tuerce, la expectativa es que las necesidades de financiación se incrementen, debido al “desfase habitual entre el anuncio de una operación, su cierre y el momento en que las necesidades de fondos se vuelven inmediatas”, según Goldman Sachs. “Los mayores niveles absolutos de operaciones anunciadas sugieren, en nuestra opinión, que la oferta de deuda ligada a M&A debería aumentar”, añade. Los costes de la financiación siguen siendo una bola negra. La buena noticia llega de Deutsche Bank, que asegura que la situación actual no es la de 2022, cuando comenzaron las subidas de tipos por parte del Banco Central Europeo (BCE), y el volumen de fusiones y adquisiciones en EMEA comenzó a caer en picado. El récord marcado en más de 800.000 millones de euros del año mencionado descendió a apenas 360.000 millones de 2023, según Dealogic. Entonces, el shock energético coincidió con demanda pospandemia, cuellos de botella, mercados laborales tensos y un BCE que creyó que la inflación era temporal. Otra clave del paisaje del M&A mundial es el dominio de las grandes operaciones. El número de transacciones es menor, pero las que hay son más grandes. Las operaciones de más de 2.000 millones de dólares (1.700 millones de euros) suponen el 64% del dinero movido en el mundo, cuando representaron el 48% en 2023 y el 58% el año pasado, según Dealogic. Poco más del 3% de las operaciones se lleva casi dos de cada tres euros. En esta ocasión, el dominio de las empresas que compran para crecer frente al private equity es evidente. Los fondos firmaron operaciones por 690.000 millones de euros en el mundo, un 5% menos que el año pasado, y su peso sobre el M&A total cayó ocho puntos porcentuales, hasta apenas el 21%, el menor de los últimos seis años. En este ámbito, se repite el mismo esquema en cuanto al tamaño. “Las megaoperaciones se llevaron una porción creciente del valor total, ancladas en una oleada de exclusiones de Bolsa”, señala la consultora especializada en mercados privados PitchBook. En el segundo trimestre hubo 11 opas valoradas en cerca de 20.000 millones de euros, y el mejor ejemplo es el de Apollo, que pagará por easyJet, que cotiza en Reino Unido, el equivalente a algo menos de 7.000 millones de euros.
Las megaoperaciones y las compras mediante acciones disparan el M&A mundial a máximos de cinco años
El pago con títulos interviene ya en el 36% del volumen de operaciones en Europa, mientras crecen los problemas para obtener financiación a bajo coste. La cuantía de las fusiones y adquisiciones en todo el planeta sube un 32% y alcanza los 3,3 billones







