Hace tres años, la periodista sufrió un accidente que se saldó con la amputación de parte de su pierna derecha. ‘Fantasma’ entrelaza el recuento íntimo de aquella experiencia con reflexiones políticas y filosóficas

Era el verano de 2023, uno de esos días apacibles que raramente terminan registrados en la memoria a largo plazo, menos aún en las páginas impresas de un libro. Apretaba el calor en Madrid, lo habitual dadas las fechas, y Nerea Pérez de las Heras había quedado con su madre para pasar la tarde en un centro comercial. Entre los percheros donde colgaba la ropa rebajada puso el ojo en un vestido largo, de gasa negra con algunos detalles vistosos, y en un bañador de amplias franjas de colores. Se acercaban las vacaciones en la playa y, cuando llegó la hora, la periodista dobló aquella prenda de baño recién comprada y la guardó en la maleta. No imaginaba que, como dejaría escrito después, Menorca la esperaba “con las fauces abiertas”.

Lo que ocurrió en aquella cala de aguas turquesa lo sabe mucha gente. Pérez de las Heras (Madrid, 1982) tiene un perfil mediático: copresenta los podcasts Saldremos mejores y Lo Normal, colabora en el programa de televisión El intermedio y firma en diferentes publicaciones, incluido este periódico. Cuando el rumor ya circulaba, ella misma lo relató en su cuenta de Instagram. A finales de julio sufrió un accidente con la hélice de una embarcación. Justo el día que estrenaba el bañador de colores, que acabó desgarrado por el tijeretazo apresurado de una enfermera. El vestido no se lo pondría hasta unos meses después, cuando fue a visitar a sus padres para contarles que le habían amputado la pierna derecha por debajo de la rodilla.