Probablemente, antes de que tú identifiques a una cámara Flock, ella ya te habrá identificado a ti. En Estados Unidos hay unas 120.000 cámaras de este tipo operando las 24 horas del día en las distintas carreteras y autopistas del país, con excepción de Alaska. En teoría, el objetivo de estas cámaras con inteligencia artificial es ayudar a encontrar coches robados y resolver crímenes, pero han derivado en usos mucho más orwellianos que han puesto a los ciudadanos en pie de guerra.PublicidadUn agente de Texas utilizó las cámaras de Flock para rastrear a una mujer que cruzó las fronteras interestatales y que era sospechosa de haber abortado por su cuenta. Ha habido al menos 69 despidos de agentes de policía por haber abusado de estas cámaras para fines personales, como espiar a sus parejas sentimentales o vecinos. Los Ángeles y Dayton (Ohio) entre otras ciudades, suspendieron recientemente sus contratos con la compañía que opera las cámaras para impedir que las autoridades migratorias accedieran a los datos de los dispositivos.De punta a punta del país, la policía ha detenido personas de todo tipo -desde estudiantes universitarios hasta un mecánico del Air Force One- por destruir o vandalizar estas cámaras. El rechazo a los dispositivos, que están operados por la empresa privada Flock, se ha convertido en algo transversal dentro del espectro político. Tanto legisladores demócratas como republicanos también han mostrado su preocupación. Tal es así, que se trata de un tema en el que el actual gobernador de Florida, el republicano Ron DeSantis, y el candidato progresista para el Senado, Abdul El-Sayed, parecen coincidir.En Florida, DeSantis pidió acciones legislativas para frenar los cerca de 10.000 lectores automáticos de matrículas Flock que hay en su estado, asegurando que están "fuera de control" y arrastrando al país a convertirse en un estado de control masivo. El-Sayed advierte de la misma realidad en Michigan, donde hay "una sobresaturación" de estas cámaras que debe ser solucionada. "Debemos plantar cara a este aparato de vigilancia masiva", reivindica el demócrata para pedir el voto de cara al próximo 3 de noviembre.Ante esta realidad, el congresista de Florida, Greg Steube, denunciaba la misma situación en una entrevista a la cadena Fox y decía: "No somos el Partido Comunista Chino, no somos 1984 ni una sociedad orwelliana, y los estadounidenses tienen derechos". Figuras influyentes de la extrema derecha y el universo MAGA, como Tucker Carlson, directamente han aplaudido los actos de vandalismo contra estas cámaras.PublicidadDiferentes organizaciones para los derechos civiles, como la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) también han liderado campañas contra la existencia de las cámaras. Según un informe reciente publicado por la ACLU menos del 1% de los coches que son escaneados por las cámaras están relacionados con investigaciones criminales.Incluso existe una aplicación, bautizada como "DeFlock" en la que los ciudadanos pueden añadir en tiempo real sobre un mapa interactivo dónde han visto estas cámaras. La información puede ser usada tanto para intentar evitarlas -difícil, ya que están en casi todos lados- como para intentar desactivarlas.En internet ya circulan videotutoriales sobre cómo se pueden desactivar estas cámaras para que no graben, utilizando alicates y guantes gruesos. Aunque ha habido personas que optan por usar la brocha gorda, directamente han disparado contra estas cámaras o lanzado pintura con el fin de desactivarlas.PublicidadLas cámaras y los datos que constantemente están recopilando son tratados por la compañía privada Flock, la cual está valorada en 8.400 millones de dólares y tiene contratos con 7.000 agencias policiales, lo que representa el 40% de todos los departamentos de EEUU.