NoticiaLas fotomultas vuelven a estar bajo la lupa, pues se está cuestionando su papel de ‘salvavidas’ desde la Presidencia de la República. Gobierno revisará las cámaras de fotomultas y retirará las que no tengan justificación técnica de seguridad vial Foto: EL TIEMPO28.08.2026 21:50 Actualizado: 28.08.2026 21:50
Tanto va el cántaro al agua hasta que… En el caso de las fotomultas y las famosas cámaras salvavidas, ahora están siendo sometidas a unas férreas críticas sobre su verdadero papel en las vías desde el mismo Gobierno Nacional.Hace poco más de una semana, la nueva ministra de Transporte, Elsa Noguera, publicó en su cuenta de X (antes Twitter) que contar con siete cámaras de velocidad en la autopista Barranquilla-Cartagena era excesivo. En el mismo post solicitó a la Agencia Nacional de Seguridad Vial suspender la entrada en operación de tres nuevas cámaras ya autorizadas con las que se completaría este rosario de mecanismos de detección electrónica en esta vía. LEA TAMBIÉN Y la ministra terminó por señalar que la detección debería prevenir siniestros y salvar vidas, no convertirse en un mecanismo de recaudo, y que priorizará soluciones integrales de ingeniería, señalización, pedagogía y control. Un par de días después fue el propio presidente Abelardo De La Espriella el que ratificó la posición de la ministra desde su propia cuenta de X y recalcó que tantas cámaras en esa vía de la Costa Atlántica eran un abuso.Además, le solicitó que revisara a fondo la legalidad de las fotomultas en todo el territorio nacional, argumentando que estos mecanismos no se pueden convertir en una trampa contra los ciudadanos ni en un negocio a costa de su bolsillo, y le solicitó actuar con contundencia donde se encuentren irregularidades o sistemas diseñados con fines de recaudación.Inmediatamente, la opinión pública en masa se volcó a realizar las críticas que siempre han recibido estos mecanismos que en un principio se ofrecieron como ‘cámaras salvavidas’, pero cuyo espíritu y rótulo, ante las estadísticas de siniestralidad en aumento cada año, se fueron destiñendo.A esta ‘purga’ mediática se sumó el representante a la Cámara por el Centro Democrático Daniel Briceño, quien también las criticó, principalmente en Bogotá, ante el anuncio de la Secretaría de Movilidad de sumar otras 8 nuevas cámaras al arsenal ya existente en las principales vías capitalinas.Ministra de Transporte, Elsa Noguera, se pronunció sobre la revisión de cámaras de fotomultas Foto:ARCHIVOBriceño mencionó que, en Bogotá, solo entre 2024 y abril de 2026, el Distrito recaudó 552.000 millones de pesos con las cámaras y que el 60 por ciento de esos comparendos se los impusieron a vehículos que circulaban entre los 51 y los 60 km/h.Pero no paró ahí la denuncia del representante. También mencionó que 1 de cada 3 pesos del dinero recaudado se destinó a pagar la burocracia que lleva procesos legales y el funcionamiento interno de la Secretaría de Movilidad.Otro nombre que se sumó fue el del senador Gustavo Moreno, del partido Alianza Social Independiente, presidente de la Comisión VI del Senado y quien ya había realizado un debate sobre el mecanismo de las fotomultas en Colombia. Moreno señaló que, en el caso de Bogotá, las llamadas cámaras salvavidas poco contribuyeron a disminuir la accidentalidad en la ciudad: “A pesar del elevado número de comparendos de este tipo y de los recursos obtenidos, se reportaron 552 personas fallecidas en siniestros viales durante 2025 y, de estas, 348 murieron en los principales corredores viales”.Pero no se quedó en esa cifra. También dio un dato aún más preocupante: en el 82 por ciento de las localidades donde se instalaron las cámaras, los accidentes de tránsito fatales aumentaron o, por lo menos, no disminuyeron, por lo que exigió una inmediata revisión de un sistema que no está cumpliendo su cometido. También la concejal Rocío Durán señaló que, entre 2020 y 2025, el recaudo de las cámaras aumentó un 813 por ciento y que, en la actualidad, en Bogotá hay 81 dispositivos de este tipo, de los cuales 35 están suspendidos.Pero, así como los detractores, también respondieron sus defensores, empezando por la Secretaría de Movilidad, profesores y profesionales especializados en movilidad, quienes justificaron su uso como mecanismo disuasivo de la velocidad, aunque, en el caso de estos últimos, abrieron el escenario de la discusión para mejorarlo y adecuarlo a las necesidades de los ciudadanos.fotomultas Foto:fotomultasLa Secretaría de Movilidad le respondió al representante Briceño su queja señalando que, entre 2022 y 2024, los tramos con cámaras registraron una reducción promedio del 30 por ciento de víctimas fatales y que cada año estos dispositivos evitan 42 muertes y cerca de 1.700 lesionados en accidentes viales.El profesor y experto en movilidad Jorge Tovar señaló que hay que revisar los paradigmas que se aplican, pues encuentra que, aunque las cámaras son necesarias, tienen que ajustarse a las vías de la ciudad. En algunos casos, los límites, como los de las autopistas y ciertos corredores, podrían aumentarse a 80 km/h o un poco más, como sucede en decenas de ciudades capitales en las que no se eliminaron las vías rápidas.Francisco Gnecco enriqueció la discusión al sugerir que las multas deberían ser proporcionales al exceso de velocidad, pues considera que no es lo mismo ir a 55 km/h que a 120 km/h y que, de esa forma, se estaría perfeccionando un sistema que por ahora mide con el mismo rasero a los dos tipos de infractores.La organización Conduce a 50 vive al 100 señala la importancia de contener el incremento de la accidentalidad que parece no tener techo. Señala que, de eliminarse, el aumento sería aún mayor, llegando a tasas anuales de más de 10.000 muertes en siniestros viales, una crisis que, además del doloroso costo humano, también equivale a cerca del 3 por ciento del PIB.Así, en este debate que apenas comienza y que estará a cargo del Ministerio de Transporte, se empieza a marcar por lo menos un cambio en la forma en la que hasta ahora operan las cámaras, pues también fueron cientos los ciudadanos que señalaron que medidas como los resaltos terminan siendo más eficaces para reducir la velocidad de todos los actores viales, incluidas las motocicletas, que parecen ser invisibles a las fotodetecciones, y que además tienen el beneficio de evitar la sanción económica de la multa y las injusticias que muchos ciudadanos padecen al volante.Cámaras de fotodetección en Bello Foto:Alcaldía de BelloAntecedentesLas primeras cámaras salvavidas empezaron a operar en Colombia a finales de octubre de 2019, en Bogotá, con una fase pedagógica desde el 29 de octubre y el inicio oficial de comparendos sancionatorios el 25 de noviembre de ese año. La primera de ellas se instaló en la avenida Boyacá con calle 53 y aún sigue en funcionamiento. En Colombia hay 1.339 cámaras de fotodetección autorizadas por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), que es la entidad encargada de aprobar y registrar la implementación de estos dispositivos. Bogotá es la ciudad con mayor número de cámaras, sumando 129.Para la capital se van a implementar 16 nuevas cámaras en la avenida El Dorado o calle 26, la avenida de Las Américas y la NQS, y estas hacen parte de un plan de instalación de hasta 41 de estos dispositivos adicionales. LEA TAMBIÉN Eliminación de fotomultas ilegalesAnte la actual controversia, la anterior ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, señaló que su cartera, junto con la Superintendencia de Transporte, abrió un proceso sancionatorio durante el gobierno de Gustavo Petro para revocar seis millones de comparendos ilegales y autorizar la devolución del monto de 1,5 millones de comparendos ya pagados, impuestos por 34 organismos de tránsito sin cumplir los requisitos de ley. La exfuncionaria señaló que solo faltaba que se agotara el término de la etapa de descargos y debido proceso, que ya culminó hace una semana. Según Rojas, ya se puede proceder a ordenar la revocatoria de dichos comparendos.Quejas en las vías nacionalesEn vías como la vía al Llano o la autopista al Mar se encuentran diferentes límites de velocidad en tramos muy cortos que confunden al conductor y pueden ser causantes de accidentes.Por ejemplo, en la primera se encuentran cámaras de fotomultas en fuertes descensos que obligan a usar constantemente los frenos, con el riesgo que conlleva esta práctica. Lo más seguro sería adaptar esos límites a la inercia de los carros y poner un tope más manejable en el que se equilibren la seguridad y la física del vehículo en bajada. En el caso de la segunda, hay trayectos de menos de un kilómetro en los que puede haber hasta ocho señales con diferentes límites de velocidad, unos mínimos y otros máximos. Así no hay quien conduzca con apego a las normas y, al mismo tiempo, de forma racional. LEA TAMBIÉN ¿A dónde van los dineros?La destinación de los recursos va a los siguientes rubros:Seguridad vial: inversión en campañas de prevención y protección en las vías.Movilidad y tránsito: financiación de planes, proyectos y combustibles para la autoridad local.Educación vial: programas pedagógicos para ciudadanos y actores viales.Dotación de equipos: compra y mantenimiento de herramientas tecnológicas para el control del tráfico. En el caso de los operadores privados que operan y mantienen los sistemas tecnológicos, para los contratos celebrados bajo la Ley 1843 de 2017, no pueden recibir más del 10 por ciento del recaudo por sus servicios.Giovanni Avendaño - Editor de Motor.com.co Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.















