Invertir en una plaza de garaje puede parecer una operación inmobiliaria más sencilla que comprar una vivienda, pero su rentabilidad también depende de decisiones como el contrato, el aprovechamiento del espacio y la gestión de los arrendatarios.
La asesora financiera Andrea Redondo ha explicado en su canal de YouTube cuáles son los elementos que analiza antes de realizar este tipo de inversión. “Estos son 3 aspectos claves que siempre contemplo antes de invertir en plazas de garaje”, señala la especialista.
Elegir la duración del contrato
El primer punto consiste en escoger la modalidad contractual que mejor encaje con la ubicación de la plaza, la demanda existente y el grado de estabilidad que busque el propietario. Redondo diferencia entre contratos anuales, mensuales y de corta duración. Los primeros son los más habituales y permiten mantener unos ingresos previsibles durante todo el año. “Si buscas ingresos pasivos sin dolor de cabeza, suele ser la mejor opción para empezar”, sostiene.
Los acuerdos mensuales aportan más flexibilidad, aunque aumentan el riesgo de que la plaza permanezca vacía entre un arrendatario y el siguiente. Los contratos de corta duración pueden servir para cubrir necesidades temporales, pero exigen gestionar una ocupación más irregular. “No hay una respuesta única, depende de la zona, del perfil de inquilinos y de cuánta estabilidad quieras tú como propietario”, precisa la asesora financiera.







