NoticiaDurante el Congreso Nacional de Agencias de Viajes y Turismo, Natalia Bayona habló sobre educación, empleo y experiencias locales.El potencial de los destinos está en aquello que es auténtico y logra crear conexiones genuinas con los viajeros. Foto: Ministerio de Comercio, Industria y TurismoPERIODISTA28.08.2026 12:03 Actualizado: 28.08.2026 12:03
Hasta este viernes 28 de agosto se realiza el Congreso Nacional de Agencias de Viajes y Turismo, un espacio en el que se han abordado los retos y oportunidades que tiene el país para continuar con su posicionamiento a nivel mundial como destino premium. Tres aspectos clave dentro de este proceso son la confianza, la empatía y el servicio humano.Natalia Bayona, directora ejecutiva de Onu Turismo. Foto:Cortesía Anato.La agenda del evento contó con expertos como Freddy Vega, CEO de Platzi; Andrés Bilbao, cofundador de Rappi; Camilo Clavijo y Nicolás Gauna, quienes hablaron sobre mercadeo y ventas digitales; y Natalia Bayona, directora ejecutiva de Onu Turismo, quien compartió su visión sobre la evolución de la industria, las tendencias globales, la innovación y las oportunidades en un sector en constante transformación.“El turismo es el sector de la gente y para la gente. Es el sector más humano de todos”, aseguró Bayona sobre la oportunidad que existe para trabajar en esta industria. Mencionó que es clave crear incentivos no fiscales alrededor de la educación, un factor que considera determinante para el desarrollo del turismo y, a la vez, uno de sus retos.“El turismo es el gran empleador de jóvenes y mujeres en el planeta, pero solo el 50 por ciento de ellos están bien educados. El otro 50 por ciento solo tiene educación básica secundaria. Necesitamos trabajar en Colombia para crear y fortalecer programas de turismo vocacional para que, una vez haya inversión, la fuerza laboral esté lista para servir”, indicó.Otro incentivo, según Bayona, es la creación de zonas económicas especiales. Para ella, el desarrollo del turismo ya no está solamente vinculado a un hotel o a una agencia de viajes. Por el contrario, debe consistir en un ecosistema que se base en la autenticidad del destino y en aquello que lo diferencia de otros lugares. Esto permitiría que cada lugar se convierta, por ejemplo, en un hub de las Américas, de bienestar o de turismo médico.“Ya hay varios países en los que hay ecosistemas que garantizan que las comunidades se beneficien, que el empleo sea formal y de calidad y que la educación esté disponible para todos los que sirven a este sector”, agregó.Para Bayona, el potencial de los destinos está en aquello que es auténtico y logra crear conexiones genuinas con los viajeros. En sus palabras, “el nuevo lujo es la autenticidad. En un mundo extremadamente digital, lo que más se valora en el turismo es la creación de experiencias que generen algo memorable; es contar una historia que realmente sea única”.La dirigente comenta que el turismo es el sector económico más humano que existe y el que genera mayor cohesión social. Por ello, el viajero actual busca experiencias innovadoras.“Lo artesanal es lo que más valor tiene, porque cuando se hace con calidad y con técnica, vale millones”, explicó. La gente, complementó, está dispuesta a entender el origen de una guayabera, por ejemplo, o a saber más sobre las raíces de la gastronomía, y esto se traduce en una constante búsqueda de experiencias locales.“Colombia tiene todo lo artesanal. Desde las artesanías en moda, de la mejor calidad, hasta la gastronomía y las comunidades, que mantienen vivas sus tradiciones y no están marcadas por una modernización. Eso hay que conservarlo, porque solo así seremos únicos”, concluyó Bayona.Tres momentos de respuesta al terremotoUna de las características que más se mencionan para describir al sector turístico es la resiliencia. En un contexto en el que diversas regiones de Colombia atraviesan una situación compleja por los daños ocasionados por el terremoto del pasado 10 de agosto, Bayona asegura que la resiliencia se logra a partir de tres aspectos.Lo más importante, indica, es la capacidad de respuesta rápida durante la recuperación. La primera etapa consiste en ayudar a las personas “a reinventarse para que su empleo nuevamente sea formal, para que puedan volver a una vida medianamente cotidiana, porque jamás será igual, pero eso hace parte de la resiliencia”.Una vez se tenga un inventario de las propiedades afectadas, la cancelación de paquetes turísticos y los vuelos afectados, llega la segunda etapa. Esta consiste en crear un plan de reconstrucción que “no se debe demorar más de dos meses”. Esto es clave para “no castigar a los destinos que hoy en día se siguen vendiendo, como el Chocó”.La última etapa es el relanzamiento, en el que se debe trabajar de la mano del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y con entidades como ProColombia y Fontur para garantizar confianza a los operadores turísticos internacionales y ayudar a que los destinos afectados no salgan de los catálogos internacionales. Este proceso también debe estar acompañado de una estrategia de comunicación que permita mostrar la situación de los territorios y, al mismo tiempo, mantener la atención internacional sobre Colombia. “Para que la prensa siga hablando de la belleza de Colombia, para que los medios conozcan qué había antes y qué hay hoy; y así, ojalá, en muy poco tiempo volvamos a recuperar el turismo”.ANGIE RODRÍGUEZ - PERIODISTA DE VIAJAR Y TENDENCIAS - @ANGS0614ANGROD@ELTIEMPO.COM Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.









