“No importa dónde juegue Raphinha; para mí, es más lo que muestra en el campo”, explicaba Hansi Flick después del triunfo ante el Athletic Club. La dirección deportiva y el entrenador coincidían en que, más allá del nueve, la urgencia estaba en reforzar los extremos en el mercado de fichajes, ya que la pasada temporada el equipo perdió mucho nivel cuando faltaban Lamine Yamal o el propio Raphinha.Flick quiere de sus delanteros intensidad, movilidad, capacidad para iniciar la presión y también liderazgo. Por eso pidió a Deco los fichajes de dos futbolistas polivalentes: Gordon, que también puede ejercer en la punta del ataque, y Adeyemi, válido por ambos costados. Después, coronó a Raphinha como capitán... y como su primer nueve a falta de Julián. El entrenador ya ha decidido que confía en lo que tiene. Y que, si no llega el nueve deseado, lo mejor es ahorrar y esperar una nueva oportunidad, pensando en una pieza de presente y también de futuro como era (y es) Julián. “El Atlético ha asumido ahora que van a venderlo. Pero no a nosotros”, cuentan desde la ciudad deportiva.“El Atlético ha asumido ahora que van a venderlo. Pero no a nosotros”, cuentan desde la ciudad deportivaRaphinha está motivado con el cambio. Le gusta la responsabilidad y entiende que puede tener un papel determinante en esta nueva versión del Barça. Flick le ha transmitido que, en su nuevo rol, no se trata únicamente de ocupar el área. El brasileño es el primero que debe activar la presión, ordenar al equipo cuando salta sobre la salida rival y marcar el ritmo defensivo. Flick quiere un nueve que sea el primer defensor y Raphinha se lo ofrece. Pero no es el único. También ven que pueden ejercer en ese perfil Dani Olmo, Fermín y el citado Gordon además del joven Hamza Abdelkarim con quien están negociando un aumento de su cláusula de rescisión. Flick quiere un nueve que sea el primer defensor y Raphinha se lo ofrece. Pero no es el único. También ven que pueden ejercer en ese perfil Dani Olmo, Fermín y el citado GordonEl brasileño, además, está recuperando un protagonismo que las lesiones le habían arrebatado. La temporada pasada lo pasó mal. Se perdió seis partidos: cinco de Liga y uno de Champions. Entre ellos, el primer clásico de octubre en el Bernabéu. Aquella fue la primera de las tres dolencias musculares que sufrió durante el curso. Cuando estaba en el tramo final de su recuperación, sufrió una recaída al reabrirse la lesión en el bíceps femoral. La situación generó preocupación en el área de preparación física del club y provocó conversaciones internas que derivaron, además, en cambios en el departamento, con la llegada de Benjamin Kugel y el traslado de Julio Tous a otra área recién creada: área de Rendimiento y Optimización Deportiva, un departamento que dará servicio a todas las secciones profesionales excepto el primer equipo de fútbol masculino.Su última lesión llegó en marzo, durante un amistoso con Brasil. Se lesionó en el muslo derecho y, desde entonces, no pudo acompañar al equipo en uno de los momentos más exigentes de la temporada. Un contratiempo que provocó más de un dolor de cabeza a Hansi Flick, que se quedó sin su extremo zurdo titular y una de las piezas más imprescindibles de su esquema.En los despachos ya elevaban entonces el peso del brasileño y entendían su situación. Aseguran que, por su manera de jugar, tiende a exponerse demasiado. En la misma línea reflexionaba Flick: “Su actitud es siempre la misma, dándolo todo. Esta temporada ha sufrido, pero para nosotros es importante que esté de vuelta”, expuso en la previa del partido contra Osasuna, para el que Raphinha recibió el alta médica.A pesar de todo, Raphinha cerró el curso con 21 goles en 33 partidos entre todas las competiciones. Una cifra inferior a los 34 que marcó la temporada anterior, la mejor de su etapa como azulgrana, pero suficiente para demostrar que sigue siendo uno de los futbolistas más determinantes de la plantilla.En el Barcelona, además, nunca contemplaron su salida: “Raphinha no está en venta”En el Barcelona, además, nunca contemplaron su salida. La consigna en los despachos ha sido inequívoca durante todo el verano, pese a los rumores: “Raphinha no está en venta”. El brasileño renovó en 2025 hasta 2028 y, aunque el club sabe que seguirá recibiendo propuestas, especialmente de Arabia, absolutamente nadie quiere abrir esa puerta.Ahora puede cambiar su posición sin cambiar su importancia. Flick ve en él a uno de los líderes que necesita para seguir haciendo crecer al Barça, especialmente en Europa. Su ascendencia sobre los jóvenes es intachable y su compromiso con el club, absoluto. “Como capitán, creo que ha mostrado un compromiso total con su equipo y con su club”, destacó Flick.El brasileño está motivado con el nuevo reto y dispuesto a asumirlo. El Barça no ha encontrado al nueve que buscaba, pero Flick no va a renunciar a su idea de juego. Si el delantero debe ser el primero en presionar, el primero en activar al equipo y uno de los líderes del vestuario, Raphinha encaja.Y, además, tiene gol. De dos piernas y de cabeza. De la actual plantilla, es el máximo goleador histórico con 78 dianas con el Barcelona. Tres de ellos en los dos últimos partidos. Redactora de La Vanguardia desde 2018. Sigue la actualidad deportiva del FC Barcelona. Colabora en RAC1, Catalunya Ràdio y TV3. Licenciada en Periodismo por la UAB y en Publicidad y RR.PP. por la UOC
Raphinha: Así se coció su transformación a nueve de un Barça con más opciones
La llegada de Julián Álvarez se antoja imposible en este mercado y Flick confía en sus opciones: Gordon, Fermín, Dani Olmo y el joven Hamza en la recámara














