El técnico recupera a Lewandowski y Dani Olmo de una larga lista con ocho bajas y mientras espera el regreso del brasileño
“Las cosas van así a veces. Empiezas con una lesión, después dos más... Hay que aceptarlo. Es noviembre y queda mucho para el final de la temporada”, restó importancia Hansi Flick en la previa al partido ante el Elche de este domingo (18.30, Dazn). La enfermería del Barça ha estado al límite esta semana, con hasta ocho futbolistas de baja. Algunos ya recuperados, como confirmó el técnico alemán con Lewandowski y Dani Olmo, ...
aunque con cautela; otros encaran la recta final, como Joan García; y algunos con su propio periplo, como Lamine Yamal, con “molestias y dolor algunos días”, aunque “evolucionando bien”, según el propio Flick. El último en sumarse a la lista fue Pedri, una baja especialmente sensible que pilló por sorpresa al entrenador y su cuerpo técnico. Flick ya le echa de menos. Pero más allá de las ausencias recientes, el equipo se resiente desde hace semanas por la falta de un jugador clave la temporada pasada, tanto en la presión, como en el ataque, y su impacto en defensa: Raphinha.
El brasileño fue uno de los futbolistas más determinantes del curso anterior, segundo máximo goleador del equipo con 34 tantos y autor de 26 asistencias en 47 partidos, sumando más de 4.000 minutos, y fiel al exigente estilo de Flick. Pero el 25 de septiembre, en el partido contra el Oviedo, sufrió una lesión en el tercio medio del bíceps femoral del muslo derecho. “El tiempo aproximado de baja es de tres semanas”, comunicó entonces el club, con la vista puesta en su regreso para el clásico. “Echo de menos a Raphinha”, reconoció Flick. El delantero volvió a entrenarse durante la semana previa al clásico, pero no el viernes: las molestias reaparecieron. No estaba listo, el cuerpo técnico admitió que su reaparición se había precipitado. Aun así, viajó para apoyar a sus compañeros.






