Sarcófagos, pinturas murales y elementos arquitectónicos del antiguo Egipto han conservado durante miles de años algo más que sus colores. Un equipo internacional de investigadores ha analizado los restos orgánicos presentes en diferentes obras y ha descubierto algunos de los ingredientes que los antiguos egipcios empleaban en sus pinturas y adhesivos, desde colágeno procedente de diferentes animales hasta huevo, cereales y semillas de sésamo y moringa.

El estudio, elaborado por 11 investigadores de instituciones de Dinamarca, Estados Unidos, Irlanda, Italia, Países Bajos, Reino Unido y Suecia, ha sido publicado en la revista científica 'Science Advances'. El trabajo busca profundizar en un aspecto poco conocido del arte egipcio como son los materiales orgánicos utilizados como aglutinantes y adhesivos en la elaboración de objetos pintados.

Por eso, el equipo encabezado por Clara Granzotto, de la Universidad de Copenhague, estudió 28 muestras de pintura o adhesivo procedentes de 14 obras diferentes, fechadas entre aproximadamente el año 1425 a.C. y el 400 d.C. Los objetos pertenecen a las colecciones egipcias del Medelhavsmuseet de Estocolmo, el Museo Británico de Londres y la Ny Carlsberg Glyptotek de Copenhague.