Victoria Coronas | Málaga (EFE).- Las vacaciones son sinónimo de descanso para todos excepto para las familias con hijos con necesidades educativas especiales (NEE), para las que encontrar algún lugar para llevar a los niños puede resultar «muy difícil», ya que la oferta es «escasa y cara», ha trasladado a EFE una madre en esta situación.
A pesar de existir oferta pública de «campamentos inclusivos» en distintos puntos de España, las familias y los docentes consultados por EFE los consideran «insuficientes», sobre todo cuando las necesidades del hijo requieren una atención individualizada.
Entre las actividades que desarrollan estos campamentos, organizados en distintos períodos vacacionales durante el año, se suelen realizar excursiones, talleres de manualidades, charlas o sesiones de relajación o musicoterapia, entre otros.
Necesidades especiales y diferentes
Inmaculada organiza un campamento privado en Málaga en varios momentos del año y, en una entrevista con EFE, ha subrayado la importancia de que estas actividades otorguen a los niños con NEE la «máxima autonomía posible».






