ExplicativoEstudio analizó tres posiciones de almacenamiento. Foto: ISTOCK27.08.2026 14:26 Actualizado: 27.08.2026 14:26
La forma en que se almacenan los huevos puede influir en algunas de sus características internas. Aunque suele recomendarse mantenerlos con el extremo pequeño hacia abajo, esta práctica también ha sido objeto de investigaciones científicas que han buscado determinar hasta qué punto la orientación modifica su estado con el paso del tiempo.Uno de esos trabajos fue publicado en 2009 en la 'International Journal of Food Science and Technology' bajo el título 'Efectos del recubrimiento de quitosano y la posición de almacenamiento sobre la calidad y vida útil de los huevos'. La investigación analizó qué ocurría al ubicar las unidades con el extremo pequeño hacia abajo, con ese mismo extremo hacia arriba o de manera horizontal. LEA TAMBIÉN La posición puede influir en su conservación. Foto:ISTOCKEsta es la orientación que podría ayudar a conservar su frescuraPara comprobarlo, los científicos utilizaron huevos de gallinas Hy-Line Brown, con un peso promedio de 59,3 gramos. Las muestras permanecieron durante cinco semanas a una temperatura de 25 grados Celsius y, a lo largo de ese periodo, fueron sometidas a diferentes mediciones para establecer cómo evolucionaban sus propiedades internas.Entre los aspectos evaluados estuvieron la pérdida de peso, la unidad Haugh, utilizada para determinar la calidad de la clara, el índice de yema y el pH de la albúmina. Estos indicadores permitieron comparar el comportamiento de las tres orientaciones y establecer si alguna ofrecía ventajas frente a las demás durante la conservación. LEA TAMBIÉN La cámara de aire está en el extremo ancho. Foto:ISTOCKLos resultados mostraron que, en determinados momentos, las unidades colocadas con el extremo pequeño hacia abajo presentaron mejores indicadores que aquellas ubicadas con ese extremo hacia arriba. Esta diferencia se observó en algunos parámetros relacionados con la estructura interna, aunque no se mantuvo de manera uniforme durante todo el experimento.De hecho, los investigadores encontraron que después de dos y cinco semanas la orientación no produjo diferencias significativas en varios de los indicadores analizados. Por esa razón, los autores plantearon que el efecto de colocar el alimento de una u otra manera puede depender tanto del tiempo transcurrido como de las condiciones en las que se mantenga.Una posible explicación está en la estructura interna del huevo. En su extremo más ancho se encuentra la cámara de aire y otras estructuras que ayudan a mantener la yema estable. Según los investigadores, colocarlo con la parte pequeña hacia abajo podría proteger la clara espesa y retrasar su deterioro.KATHERINE BRAVO HERNÁNDEZ REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL EL TIEMPOMás noticias en EL TIEMPO Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







