OpiniónHoy estamos unidos y nos vemos como una sociedad con carácter y templanza. ¿Mañana volverá la ofuscación por tontadas?ASESOR DE ASUNTOS PÚBLICOS Y PROFESOR CATEDRÁTICO26.08.2026 22:01 Actualizado: 26.08.2026 22:01 ¿Recuerdan el país que hace unas semanas se había peleado por los resultados del mundial, por un candidato que no le gustaba a la mitad, por el color de una camiseta o la ideología del vecino? Ese país salió a las calles con guantes, agua, con las manos llenas de voluntad. Locales y visitantes se pasaban cajas y pedazos de concreto de mano en mano en una larga fila de voluntarios. Nadie le preguntó al de al lado si había votado por De La Espriella o por Cepeda. Nadie interrumpió para verificar a qué dios le estaba rezando el otro, ni la opinión sobre alguno de esos temas espinosos sobre libertades individuales y autonomía personal.Rosa Montero escribió en La ridícula idea de no volver a verte –ese libro que reconoce lo grande que fue Marie Curie– que solo en los nacimientos y en las muertes la tierra se detiene, y todas las trivialidades en las que malgastamos el tiempo caen sobre el suelo.Atrapados en los escombros, tratando de ahorrar los respiros, y arriba de ellos, haciendo silencio para escuchar un llamado de auxilio, víctimas y voluntarios vivieron ya sin las capas de prejuicios. Las torres aplastaron las doctrinas y las ansias de control. Solo quedó el instinto de ser humanos, de ser iguales.Las tragedias en Colombia no nos hacen mejores personas, solo nos recuerdan, así sea por unos días, lo que siempre hemos sido: la misma gente con las mismas aspiraciones y apetitos básicos.Lo que nos separa tanto, esas cosas que no deberían terminar afectando la virtud ni el alma, todas esas cosas no existen en momentos como este.Algún satélite debió haber estado tomando la imagen de muchas mujeres y hombres ayudándose sin distinción. Esa es la vista desde arriba que planteaban los estoicos: la armonía caótica del mundo compuesto por elementos no tan contrarios. Desde el espacio no somos nada, o somos los mismos; lo que nos separa tanto, esas cosas que no deberían terminar afectando la virtud ni el alma, todas esas cosas no existen en momentos como este.El sociólogo Émile Durkheim, uno de los laicos más religiosos, hablaba de esa cohesión primitiva que surge en comunidades que comparten una experiencia común, como el dolor. Es el instinto de reconocernos y validarnos mutuamente. Colombia activa esa solidaridad mecánica cada vez que la tierra nos hace mover, cada vez que un volcán nos hace correr, cada vez que una externalidad provoca que las diferencias se vean tan pequeñas como siempre han debido ser.Hoy estamos unidos y nos vemos como una sociedad con carácter y templanza. Mañana volverá la ofuscación por tontadas, y nos miraremos diferentes en los días ordinarios, hasta la siguiente tragedia.¿Recuerdan ese país que se unió para ayudar a Anserma, Armenia, Belén de Umbría, Buga, Buenaventura, Calarcá, Calima-El Darién, Cali, Cartago, Chinchiná, Circasia, Condoto, Dosquebradas, El Águila, El Cairo, Filandia, Florida, Istmina, La Celia, La Unión, Manizales, Marmato, Montenegro, Neira, Nóvita, Palestina, Pereira, Quibdó, Quimbaya, Riofrío, Riosucio, Roldanillo, Salento, San José del Palmar, Santuario, Sevilla, Sipí, Tadó, Versalles, Villamaría, Yotoco, Yumbo, Zarzal, entre muchos otros?Ojalá no lo olvidemos. Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.