La puerta del refrigerador suele abrirse varias veces al día, lo que provoca fluctuaciones constantes en la temperatura de esa zona.

(Imagen Ilustrativa Infobae)Guardar la leche y otros lácteos en la puerta del refrigerador es una costumbre extendida en muchos hogares, pero se trata de una práctica basada en un mito. Aunque la mayoría de las personas coloca estos productos en la puerta por comodidad o por hábito, la realidad es que este no es el sitio más adecuado para su conservación. La ubicación dentro del refrigerador afecta directamente la frescura y la duración de los alimentos, y entender cómo funciona el aparato puede ayudar a mantenerlos en mejores condiciones. PUBLICIDADLa puerta del refrigerador suele abrirse varias veces al día, lo que provoca fluctuaciones constantes en la temperatura de esa zona. Estas variaciones pueden afectar especialmente a productos como la leche y el yogur, que requieren un ambiente frío y estable para mantenerse frescos. La puerta resulta más apropiada para almacenar bebidas, salsas y condimentos.

(Imagen Ilustrativa Infobae)Por este motivo, los expertos recomiendan guardar estos alimentos en los estantes interiores, donde la temperatura se mantiene más constante y adecuada para su conservación. PUBLICIDADEn cambio, la puerta resulta más apropiada para almacenar bebidas, salsas y condimentos, que no se ven tan afectados por los cambios de temperatura. Colocar los lácteos en el interior no solo favorece su durabilidad, sino que también ayuda a evitar el desperdicio por descomposición prematura. El diseño interno del refrigerador contempla zonas específicas para diferentes tipos de productos. Los cajones están pensados para frutas y verduras porque ayudan a mantener la humedad y el frío necesarios para conservarlas en buen estado. PUBLICIDADExiste la creencia de que toda la nevera enfría de la misma manera.