Noticia Exclusivo suscriptores Corte devolvió nueve artículos clave y expertos advierten que el nuevo sistema carecerá de recursos para mesadas.La tasa de cotización en Colombia tendría que superar el 100 por ciento para sostener el sistema en 2050. Foto: CanvaPERIODISTA26.08.2026 16:06 Actualizado: 26.08.2026 16:07

La idea de una contrarreforma pensional comenzó a tomar fuerza tras la decisión de la Corte Constitucional de dejar en firme la columna vertebral del nuevo sistema de pensiones y devolver a la Cámara de Representantes varios artículos para que sean discutidos nuevamente.Expertos y congresistas que participaron en el En Vivo-Primer Plano de EL TIEMPO coincidieron en que el debate no termina con el fallo y que será necesario revisar la sostenibilidad financiera del modelo. LEA TAMBIÉN El nuevo régimen pensional está previsto para entrar en vigencia el primero de abril de 2027, después de 34 años de aplicación de la Ley 100 de 1993. La Corte, en su decisión mantuvo el sistema de pilares, pero ordenó devolver artículos que presentaron problemas durante su trámite legislativo.En EL TIEMPO le explicamos cómo los cambios al sistema. Foto:El economista Jorge Llano, experto en regulación pensional y esvicepresidente de Asofondos, fue directo al plantear la necesidad de modificar nuevamente el sistema. Al evaluar el impacto fiscal y demográfico de la reforma, sostuvo que “se necesita una contrarreforma, abiertamente se necesita si queremos realmente tener un rumbo sostenible y viable en el largo plazo”.Su preocupación parte de la estructura de reparto que tendrá el nuevo sistema para la mayoría de los trabajadores. Desde abril de 2027, las cotizaciones hasta 2,3 salarios mínimos irán a Colpensiones y los aportes que superen ese umbral se dirigirán al componente de ahorro individual.Llano señaló que esto hace que cerca del 85 por ciento de los cotizantes queden bajo un esquema de reparto, cuya financiación dependerá de las cotizaciones de los trabajadores activos. El problema, explicó, está relacionado con la evolución demográfica del país, marcada por una menor cantidad de nacimientos, migración y altos niveles de informalidad laboral."Con los niveles actuales de informalidad y bajo un escenario de reparto puro, la tasa de cotización requerida en 2050 tendría que superar el 100 por ciento para mantener el equilibrio y evitar que el Gobierno tenga que cubrir anualmente la diferencia con recursos públicos", destacó.Además, advirtió que Colombia está reduciendo el ahorro pensional como proporción del Producto Interno Bruto PIB, mientras países como Chile y México han tomado medidas para incrementarlo. Para Llano, esto también tiene efectos sobre la inversión y el crecimiento de la economía.El economista también cuestionó el tratamiento que recibirán quienes lleguen a la edad de retiro sin completar las semanas necesarias para pensionarse."En el pilar semicontributivo -dónde están las personas que están por debajo de las semanas que se requieren para pensionarse- empieza una cantidad de enredos. En la Ley 100 si no se pensionaba usted recibía en Colpensiones una cosa que se llama indemnización sustitutiva, que son sus aportes ajustados solamente con inflación y en un fondo de pensiones recibía su ahorro que tiene tanto la inflación como los rendimientos reales. Usted recibía un promedio en Colpensiones si no se pensionaba 5 millones de pesos y en un fondo de pensiones recibía entre 35 y 40 millones de pesos con la misma situación laboral. Lo que hace un poco esta reforma es que los pone a todos, como todos ahora cotizan a Colpensiones, en estos 5 millones de pesos, pero les agrega un subsidio de 30 por ciento si es mujer, 20 por ciento si es hombre y le agrega una rentabilidad real pero chiquita y se lo va a pagar de forma mensualizada, como antes eran los BEPS (Beneficios Económicos Periódicos)", explicó.Llano considera que, aunque existen subsidios y una rentabilidad adicional, el resultado puede ser menos favorable para el afiliado y, al mismo tiempo, representar un mayor costo fiscal.Jorge Llano advirtió que Colombia está reduciendo el ahorro pensional como proporción del PIB. Foto:Universidad de Los AndesEl debate fiscal llega al CongresoPor su parte, el economista Jorge Restrepo, también planteó “lo que necesitamos es una contrarreforma” y señaló que el debate debe concentrarse en dos cambios: reducir de 2,3 salarios mínimos a uno el umbral de cotización obligatoria en Colpensiones y permitir que quienes no alcancen una pensión puedan mantener el ahorro individual y recibir sus recursos bajo ese esquema.Restrepo coincidió con Llano además en que el nuevo sistema enfrenta un problema de sostenibilidad y señaló que algunos de los artículos que regresaron a la Cámara pueden incrementar el gasto pensional. Entre ellos están disposiciones relacionadas con beneficios adicionales para mujeres con hijos y para comunidades afrocolombianas, negras e indígenas.Su advertencia está relacionada con el escenario fiscal que enfrenta actualmente Colombia. Según explicó, el Congreso debería evaluar si existen recursos suficientes para financiar esos beneficios adicionales, especialmente después del deterioro de las cuentas públicas y con el escenario del Terremoto"La pregunta es, para quienes están en el Congreso, quiénes se van a dedicar a tramitar esa contrarreforma (...) Una contrarreforma con dos puntos muy sencillos, para que quienes no alcanzan a lograr una pensión, que es la enorme mayoría de los colombianos, puedan decidir ahorrar en el sistema de ahorro individual y recibir esos pagos y no recibir ese subsidio de los beneficios económicos periódicos que reciben en la reforma. Y la otra cosa, que se pueda bajar ese umbral de los 5 millones de pesos, 2.3 salarios mínimos. bajarlo a un salario mínimo para que se convierta, digamos, en un pilar verdaderamente solidario y no en un pilar subsidiado para gente que no necesita recibir subsidio", agregó.Jorge Restrepo, profesor asociado de U. Javeriana y director del Cerac. Foto:Mauricio Moreno. EL TIEMPOEl representante a la Cámara Hernán Cadavid también se refirió directamente a la posibilidad de una contrarreforma. Para el congresista, el país debe revisar el sistema teniendo en cuenta las posibilidades fiscales del Estado y evitar que se repita un problema de financiación.“¿Qué Contrareforma debe venir? Yo soy de los que considero que hay que tener una conversación seria con el Gobierno Nacional, con las posibilidades fiscales que considera el gobierno nacional para que no volvamos a cometer otro error y no sea simplemente reemplazar algunos artículos de lo anterior, sino construir un texto verdaderamente sostenido”, afirmó Cadavid.El congresista sostuvo que el nuevo Congreso tiene una composición política diferente a la que aprobó originalmente la reforma y que esa nueva realidad puede incidir en la discusión de los artículos que regresaron a la Cámara.Hernán Cadavid, representante del Centro Democrático. Foto:X: @hernancadavidmaEn el debate también participó el representante Víctor Manuel Salcedo, cuyas proposiciones fueron mencionadas expresamente por la Corte al ordenar la discusión nuevamente de algunos contenidos.Salcedo explicó que una de sus principales preocupaciones estaba relacionada con las mujeres. Según dijo, la posibilidad de descontar 50 semanas de cotización por cada hijo podía terminar perjudicando a algunas trabajadoras si se aplicaba sin considerar las semanas efectivamente cotizadas.También cuestionó la posibilidad de establecer reglas diferenciales para determinados grupos poblacionales y planteó reparos frente a la conformación del fondo que administrará los recursos del pilar contributivo bajo la participación del Banco de la República.Sobre la posibilidad de una nueva modificación al sistema, Salcedo también habló de una contrarreforma y consideró que existe una oportunidad para corregir el modelo antes de que entre plenamente en operación.“Yo creo que la contrarreforma puede ser una gran posibilidad”, afirmó.Para el representante, si se presenta una iniciativa de este tipo, debería tramitarse antes de la entrada en vigencia del nuevo régimen, pues de lo contrario podría coexistir una reforma en implementación con otra en discusión, aumentando la incertidumbre para los trabajadores.Salcedo también puso el foco en un problema que, según su análisis, resulta determinante para cualquier sistema pensional: la informalidad. "El 56 por ciento de la fuerza laboral estaría en la informalidad y, en el caso de los campesinos, la proporción sería aún mayor", dijo.El esquema semicontributivo cambiará la manera de recibir recursos de personas que no se pensionen Foto:Jaime Moreno. Archivo EL TIEMPOPor eso sostuvo que una reforma laboral que permita aumentar el número de trabajadores que cotizan al sistema puede ser tan importante como una modificación de las reglas pensionales.La discusión, por ahora, queda dividida entre lo que ya fue avalado por la Corte Constitucional y los artículos que deberán volver a la Cámara. A esto se suma la posibilidad de nuevas demandas contra aspectos de fondo y la discusión política sobre una eventual contrarreforma.Mientras ese proceso avanza, quienes están cerca de cumplir las condiciones del régimen de transición deberán seguir revisando sus semanas cotizadas. La reforma establece que quienes tengan al menos 900 semanas, en el caso de los hombres, y 750 semanas, en el caso de las mujeres, podrán permanecer bajo las reglas del régimen anterior.La ventana de oportunidad para traslados, que permitió a personas que estaban por fuera del límite establecido por la Ley 100 cambiar de régimen, también quedó en firme. Según lo explicado en la transmisión, alrededor de 150.000 personas hicieron uso de esta posibilidad. LEA TAMBIÉN LEA TAMBIÉN Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.