El complejo caso de Lindsay Clancy ha dado un nuevo giro este martes. Un psicólogo forense ha evaluado a la mujer, que asesinó a sus tres hijos en enero de 2023, y ha descartado que la mujer sufriera una psicosis aguda con alucinaciones imperativas. El profesional, Kirk Heilbrun, cuestionó el relato de la mujer, que afirmaba que una supuesta voz que le habría ordenado matar a los menores para después suicidarse, y aseguró que Clancy tenía "conciencia moral" de sus actos y era penalmente responsable de la muerte de sus hijos.Heilbrun explicó que no considera creíble que la acusada escuchara esa voz. Según su análisis, Clancy describió una alucinación que habría aparecido únicamente durante los cerca de 18 minutos que duró el asesinato y que no volvió a experimentar posteriormente. "Sería un patrón o manifestación muy, muy inusual de cómo se produce este tipo de sucesos. Muy inusual", declaró el experto, según recoge Associated Press.La salud mental de Clancy es uno de los principales elementos del juicio. La defensa sostiene que la mujer padecía psicosis posparto cuando acabó con la vida de sus tres hijos y que, por ello, no debería ser considerada penalmente responsable de sus actos. La Fiscalía, en cambio, mantiene que actuó de manera intencionada y racional y que comprendía la naturaleza de lo que estaba haciendo.Clancy asesinó el 24 de enero de 2023 a Cora, de cinco años; Dawson, de tres; y Calan, de ocho meses, en el sótano de su vivienda. Según la investigación, los estranguló con bandas elásticas mientras su marido, Patrick Clancy, había salido de casa. Después trató de suicidarse arrojándose por la ventana de un segundo piso tras hacerse cortes en las muñecas y el cuello.El caso ha puesto el foco en el deterioro de la salud mental de Clancy tras el nacimiento de su tercer hijo. La mujer había sufrido problemas de sueño y pensamientos de autolesión, había recibido tratamiento psiquiátrico y había estado ingresada en un hospital especializado. La defensa sostiene además que padecía trastorno bipolar y que algunos de los medicamentos que recibió pudieron empeorar su estado.Su marido y padre de los menores, Patrick, fue quien se encontró la escena al regresar a su hogar. El hombre aseguró en una llamada realizada al 112 que ella estaba tirada boca arriba, debajo de la ventana, y que le dijo que había tratado de quitarse la vida. Este intento de suicidio ha dejado a Lindsay Clancy en una silla de ruedas el resto de su vida, paralizada de la cintura para abajo.La mujer no ha negado haber matado a sus tres hijos, pero se declaró no culpable el 7 de febrero de 2023 de los cargos de homicidio durante una comparecencia virtual desde una cama de hospital. El padre de los niños ha declarado durante el proceso que no sabía qué era la psicosis posparto y que nadie le advirtió de que su esposa no debía quedarse sola con los menores. La defensa también ha presentado demandas contra profesionales sanitarios, a los que acusa de no haber diagnosticado, tratado o supervisado adecuadamente a Clancy.El juicio deberá determinar ahora si Clancy puede ser considerada penalmente responsable de los asesinatos. Si es declarada culpable, se enfrenta a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Si el tribunal considera que no era responsable penalmente por su estado mental, sería internada en un centro psiquiátrico estatal.
Un psicólogo forense descarta que Lindsay Clancy sufriera una psicosis aguda cuando mató a sus tres hijos
El profesional, Kirk Heilbrun, cuestionó el relato de la mujer, que afirmaba que una supuesta voz que le habría ordenado matar a los menores para después suicidarse.











