0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, que ha sido designado como máxima autoridad en el mando único decretado ante la crisis migratoria de Ceuta, apoya a pies juntillas la versión de su homólogo de Interior, el ministro Fernando Grande-Marlaska, sobre la falta de avisos previos ante el asalto a la frontera, una versión que se contradice con la ofrecida por otra compañera del Gobierno, la ministra de Defensa Margarita Robles, que este martes aseguró que había habido comunicaciones previas por parte del CNI, aunque no lo suficientemente precisas ni urgentes.Pocos minutos antes de que se registrara en el Congreso, a petición propia, la comparecencia del presidente Pedro Sánchez en el Congreso, sobre la que la Mesa de la Cámara aún debe señalar una fecha, Torres ha apoyado, en declaraciones a la Cadena Ser, la versión de Marlaska, al recordar que, tal y como explicó este martes el titular de Interior, “cada día se reporta la situación” de Ceuta y, si bien había habido un aumento de las entradas de unos mil inmigrantes por día en las jornadas previas al asalto, “en ningún caso hubo una comunicación de que íbamos a tener una llegada de miles de personas”.El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska; la ministra portavoz y titular de Inclusión, Elma Saiz; y el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres. Chema Moya / EFETorres ha recordado que la versión ofrecida por Marlaska “fue una respuesta prácticamente in situ a la intervención de la ministra” Robles, y que “si hubiéramos tenido constancia” del advenimiento de una avalancha como la que se produjo el pasado 31 de julio, “la actuación tendría que haber sido otra”.“Si hubiéramos tenido constancia, la actuación tendría que haber sido otra”La principal autoridad decretada por el Gobierno para gestionar la crisis de Ceuta también ha hecho una cierta autocrítica sobre la gestión del Ejecutivo central. Si bien ha remarcado el éxito de que en solo 48 horas la gran mayoría de los inmigrantes que cruzaron la frontera fueran devueltos, “el 90% o el 95%”, según ha cifrado, “siempre las cosas pueden ser mejorables, pero no es sencillo enfrentarse a una crisis como esta”.Lee tambiénAun así, Torres no comparte las críticas de la oposición y sostiene que “el Gobierno no ha abandonado a Ceuta”. Y ante la urgencia de la ciudad autónoma por recuperar la normalidad, el titular de Política Territorial se ha mostrado comprensivo: “Entiendo a Ceuta, sus quejas, pero hemos venido a solucionar esto”.“Entiendo a Ceuta, sus quejas, pero hemos venido a solucionar esto”En este punto, ha insistido en la dificultad de resolver cada caso: “Son expedientes que no son sencillos”, y acto seguido ha recordado que en el año 2021, tras un acuerdo con Marruecos se devolvieron menores que habían cruzado la frontera, pero el proceso terminó en los tribunales y terminó con dos condenas a dirigentes ceutíes “porque no se habían respetado los procedimientos”.Ahora toca emprender el proceso de repatriación y asilo de las personas que permanecen en Ceuta. Pero “devolver a una persona que no quiere regresar” no es sencillo, ha insistido Torres. “Debe hacerse respetando los derechos y las leyes, es un proceso garantista que está acotado” y “cuando antes estén acotados en un espacio y se les pueda filiar, antes volverán”, ha explicado.Según las cifras que maneja el Gobierno, se han podido filiar -tomar o registrar los datos personales y de identidad de una persona- unos 1.800 inmigrantes mayores de edad y otros 1.410 menores, “pero quedan otros muchos sin filiar”, según Torres, que deambulan por las calles de Ceuta.Redactor de la sección de Política. En La Vanguardia desde 2009. Licenciado en Filosofía por la UB y en Periodismo por la URL
Torres apoya la versión de Marlaska sobre la ausencia de aviso del CNI ante la crisis de Ceuta
Sánchez registra, a petición propia, la solicitud de comparecencia en el Congreso, aún sin fecha











