Los españoles no escuchan la voz de Pedro Sánchez desde el pasado 31 de julio, cuando viajó a Ceuta después de la entrada masiva de 80.000 inmigrantes en territorio español y protagonizó la que sería su última intervención ante los medios de comunicación hasta el momento. Desde entonces, solo se le ha podido ver en imágenes difundidas por la propia Moncloa: el 7 y 17 de agosto, en dos reuniones telemáticas que presidió desde su despacho en la residencia de La Mareta (Lanzarote), y este martes, al frente del Consejo de Seguridad Nacional que convocó el lunes —tras regresar de sus vacaciones— por la crisis desatada en la ciudad autónoma, pero ni rastro de unas declaraciones públicas que por el momento continúa legando en sus ministros.La ministra portavoz del Gobierno, Elma Saiz, anunció este martes que Sánchez tiene intención de comparecer en el Congreso, "como hace siempre", para dar cuenta de lo ocurrido en Ceuta y la gestión de la crisis que ha vivido en remoto, pero no ha concretado fecha alguna. Tampoco está previsto por el momento que visite de nuevo Ceuta, como sí continúan haciendo otros miembros del Gobierno. Pero Sánchez no solo mantiene su silencio mientras la ciudad autónoma continúa lejos de alcanzar la normalidad, sino también en un momento en el que la crisis parece haber abierto incluso una brecha en el seno del propio Ejecutivo, concretamente entre Defensa e Interior. Encuesta ENCUESTA | ¿Crees que el Gobierno debería haber decretado antes el mando único en Ceuta y la situación de interés para la seguridad nacional? Esta encuesta no es científica y sólo refleja la opinión de aquellos lectores que han elegido participar. Los resultados no representan necesariamente la opinión de los internautas en general o de los lectores al completo. Después de casi un mes en el que el CNI ha reiterado que avisó a Interior de que podía producirse una entrada masiva de inmigrantes de las características de la acontecida el 30 de julio y de que el ministro Fernando Grande-Marlaska lo negase por activa y por pasiva, este martes fue la propia Margarita Robles, que en las últimas semanas había rehuido el debate, la que lo confirmaba en la Comisión de Defensa del Congreso: el CNI hizo en Ceuta la labor que le es "exigible" en relación con las entradas irregulares de migrantes y la compartió y analizó con las fuerzas de seguridad del Estado y la Delegación del Gobierno en esa ciudad autónoma. Preguntado por la revelación de Robles, el ministro Marlaska volvía a negarlo: no se envió "ningún informe" que "atisbara" la entrada masiva de 80.000 migrantes en Ceuta los días 30 y 31 de julio, pues de haber "vislumbrado" esta situación se habrían tomado "por sentido común" todas las medidas extraordinarias y excepcionales necesarias. Y, en cierto modo, sin hacerlo directamente y solo tras el interrogatorio del PP durante la comisión, volvía a responderle: "Evidentemente los servicios de inteligencia operan y actúan de muchas maneras, pero no hace falta muchas veces ir a informes manuscritos". Esta es la coyuntura que enfrenta Sánchez en su vuelta a Madrid, en medio de las críticas de la oposición e incluso del partido con el que el PSOE gobierna, Sumar, por no haber vuelto antes de La Mareta. Este mismo fin de semana, el diputado de Compromís perteneciente a la alianza plurinacional, Alberto Ibáñez, manifestaba que no tenía "sentido" que el presidente no hubiese cancelado sus vacaciones. Asimismo, otros socios como Podemos han acusado en las últimas horas al Ejecutivo de "dejación de funciones". Una comparecencia sin fechaEl Gobierno, sin embargo, resta importancia al silencio de Sánchez y garantiza que comparecerá ante el Congreso de los Diputados para ofrecer las explicaciones oportunas sobre lo acontecido en Ceuta. "Es el presidente que más veces ha comparecido en el Congreso en la historia de la democracia", aseguró este martes la portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz. Las fuentes consultadas tampoco dan una fecha aproximada para que Sanchez acuda a la Cámara Baja y tampoco se descarta que sea la Diputación Permanente quien lo decida este miércoles, pues se reúne para abordar, entre otras cuestiones, la petición que ha hecho el PP para que el presidente comparezca en el pleno. Con el calendario en la mano, dicha comparecencia, se produciría seguramente a principios de septiembre, con la reapertura del periodo ordinario de sesiones. Lo que está claro es que antes que él pasarán por sus respectivas comisiones del Congreso todos los ministros que por sus competencias se han visto envueltos en la crisis de Ceuta. Si este martes el turno era de Margarita Robles, este jueves lo será del ministro de Política Territorial y coordinador del mando único decretado para revertir la situación en la ciudad autónoma, Ángel Víctor Torres, así como de los ministros de Justicia, Félix Bolaños, y Sanidad, Mónica García. Por su parte, el viernes comparecerán los titulares de Interior, Fernando Grande-Marlaska; Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, e Inclusión, Elma Saiz. La última será la ministra de Juventud, Sira Rego, el próximo lunes.Entretanto, el Gobierno trabaja para recuperar cuanto antes la normalidad en Ceuta, donde, según las autoridades locales, permanecen en torno a 8.000 inmigrantes irregulares. En Moncloa no se atreven a ofrecer plazos para resolver la situación, pero, por lo pronto, el Ejecutivo anunció este martes que el mando único que se ha aprobado por decreto permanecerá vigente hasta el 31 de diciembre, aunque está abierto a una posible prórroga supeditada a un informe favorable del Consejo de Seguridad Nacional.
Sánchez mantiene el silencio tras la crisis de Ceuta mientras estalla un conflicto entre Interior y Defensa por los avisos del CNI
El Gobierno ha anunciado que el presidente del Gobierno comparecerá en el Congreso, pero no ha aclarado cuándo. La Diputación Permanente se reúne este miércoles para abordar, entre otras cuestiones, la petición que ha hecho el PP para que el presidente comparezca en el pleno.














