En un nuevo round judicial de los 29 estados en Estados Unidos contra la compañía Meta Platforms donde están en danza casi 200 mil millones de dólares, el máximo responsable de Instagram, Adam Mosseri admitió que pocos adolescentes utilizaban una función de seguridad clave para limitar el tiempo de uso antes de que esta se activara por defecto.Las declaraciones fueron realizadas este martes, ante un tribunal de California, donde Meta afronta un súper juicio millonario por utilizar herramientas para generar adicción en los menores. Con más de tres mil millones de usuarios en todo el mundo, el gigante de las redes sociales es parte de Meta, la casa matriz también de plataformas como Facebook y WhatsApp.Así, la organización que lidera Mark Zuckerberg está defendiendo su posición frente a las acusaciones de una coalición de 29 estados que sostienen que la empresa diseñó deliberadamente sus productos para atraer a los menores y recopilar sus datos bajo "métodos engañosos".Los estados piden cerca de 200.000 millones de dólares en multas contra Meta. Y la importancia que tiene este juicio no tiene precedentes porque una derrota para Zuckerberg podría forzar cambios fundamentales en el modelo de negocio de la compañía y hacer temblar a toda la industria de entretenimiento en las redes.El multimillonario juicio entró en su segunda semana este lunes y se espera que se prolongue hasta finales de septiembre.Un abogado de la oficina del Fiscal General de Colorado interrogó al máximo responsable de Instagram, sobre la poca utilización de las herramientas conocidas como "Take a Break" (Tómate un descanso) y "Quiet Mode" (Modo silencioso), lanzadas en 2021 y 2023, respectivamente.
Juicio contra Meta: los creadores de Instagram admiten que pocos adolescentes usaban las funciones de seguridad
Lo confirmó Adam Mosseri, principal responsable de la plataforma que cuenta con más de 3 mil millones de usuarios. El gigante de las redes sociales defiende su posición frente a las acusaciones de una coalición de 29 estados de Estados Unidos y un juicio por casi 200 mil millones de dólares.













