La guerra de Estados Unidos contra Irán ha propiciado un sobrecoste de 10.300 millones de dólares (más de 8.800 millones de euros, al cambio actual) en las importaciones de combustibles fósiles de España, que es también el segundo país que más ha ahorrado en su factura energética durante este conflicto (más de 1.750 millones de dólares) gracias a las renovables instaladas desde 2020.
Son estimaciones de un informe que publica este miércoles el Centre for Research on Energy and Clean Air (CREA), laboratorio de ideas (think tank) con sede en Helsinki (Finlandia) que estudia la contaminación atmosférica, sus causas y sus efectos en la salud.
El informe sitúa a España (que apenas produce petróleo ni gas) entre los diez países del mundo que mayor sobrecoste han tenido que pagar en sus importaciones de combustibles fósiles por el encarecimiento de la energía desde que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inició el pasado 28 de febrero junto a Israel este conflicto, que mantiene prácticamente cerrado el estrecho de Ormuz, por el que transitaba el 20% del crudo y el gas natural licuado (GNL) que consume el planeta.
Esos 10.300 millones de dólares extra en importaciones equivalen al coste que tendría para la próxima década el sistema antiapagones que autorizó recientemente Bruselas al Gobierno mediante un mecanismo de ayudas de Estado. La cifra convierte a España en el noveno país del mundo que más sobrecoste ha pagado por sus importaciones de hidrocarburos por la guerra de Trump contra Irán, según CREA.








